El pasado 8 de noviembre se publicó en su periódico un artículo titulado “Un IES de Tui amenaza con expulsar a alumnos si van a clase con falda”, firmado por Judit Bernárdez.

El director del instituto, hombre de más temple que yo, ha preferido no reaccionar (salvo en un comunicado interno a los profesores y a las familias, que se puede leer en la página web del centro), pero nada me impide enviar una carta al director de FARO DE VIGO a título personal, como un ciudadano más, pues aún me hierve la sangre cada vez que pienso en la injusticia que se cometió contra nuestro centro. Debo señalar que soy el jefe de estudios de Adultos del instituto desde hace seis años.

La autora del artículo hace varias afirmaciones que me dejan con la boca abierta. Habla de varias amonestaciones, pero lo cierto es que, de los ocho o diez alumnos que vinieron con falda al instituto el día 4 en la estela del movimiento “Todos con faldas”, solo a uno se le llamó la atención, pero no por su vestimenta, sino por su actitud maleducada hacia un profesor. El resto no tuvo el más mínimo problema. Tampoco es cierto que algunos profesores dijesen que llevar falda es antihigiénico ni que los chavales pudieran infectarse del virus de la COVID por ello: ¡qué idea peregrina!

Me duele especialmente que se vierta este tipo de afirmaciones sobre el IES Indalecio Pérez Tizón, que quizá es el que más ha trabajado en el Baixo Miño por la igualdad, la tolerancia y la no discriminación en los últimos años.