Adiós al príncipe de la literatura comparada. El destacado crítico literario, ensayista y filósofo franco-estadounidense George Steiner, premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en 2001, falleció a los 90 años de edad. Steiner, que murió en su residencia de Cambridge (Reino Unido), fue uno de los críticos literarios más conocidos de la prestigiosa revista "The New Yorker", donde trabajó desde 1966 hasta 1997, pero además brilló por sus ensayos y como profesor y académico.

Steiner deslumbró al mundo por ser uno de los intelectuales más brillantes y profundos de nuestra época y uno de los mayores expertos en literatura comparada.

En su prolífica obra, el escritor lidiaba con la paradoja del poder moral que poseía la literatura, que sin embargo señalaba no tiene ninguna capacidad de acción frente a eventos históricos como el holocausto. "Sabemos que un hombre puede leer a Goethe o Rilke en la tarde, puede escuchar a Bach o a Schubert y después ir durante la mañana a su trabajo en Auschwitz", dijo en una de sus frases más conocidas Steiner, que recibió el Príncipe de Asturias por ser "uno de los más destacados humanistas de nuestro tiempo".

Steiner nació en París en el seno de una familia judía el 23 de abril de 1929, y tras una educación en francés, inglés y alemán, emigró con sus padres primero a Francia y después a Nueva York en 1940 con el auge del antisemitismo.

Tras titularse en la Universidad de Chicago en 1948 y recibir un máster en la Universidad de Harvard en 1950, Steiner se unió a la revista "The Economist" como editor en 1952.