El pasado mes de mayo un grupo de amigos hemos tenido la suerte de ser de los pocos privilegiados en realizar el Camino de Santiago sin asfalto.

Partiendo de la playa de Camposancos en A Guarda y siguiendo con paso firme a su creador Campio Salgueiro hemos ido llenando nuestra mente de paisajes, agrestes unas veces suaves otras pero siempre fascinantes que han quedado permanentemente gravados en nuestras retinas.

Siguiendo la antigua ruta de los traficantes de la sal nos vamos embriagando paso a paso, kilómetro a kilómetro de un entorno que nos enamora. Atrás vamos dejando pueblos, montes, ríos, regatos. Torroña, San José de Prado, Serra da Groba, Serra do Galiñeiro, cada uno de ellos con sus leyendas y tradiciones centenarias. Miradores naturales de paisajes de ensueño.

Pocos son los km en los que se pisa asfalto. La ruta transcurre en su mayor parte a través de caminos y senderos cubiertos de frondosa vegetación. En algunos tramos incluso la densa maleza sugiere no conocer el paso del hombre.

Durante la ruta, Campio nos cuenta historias antiguas de los lugares por los que pasamos. Nos muestra huellas gravadas en el camino que nos indica el paso del tiempo. Aprendemos a reconocer hierbas medicinales que abundan por estos paisajes, a percibir aromas que no sabíamos que existían y aprendemos sobre todo a convivir con la naturaleza, a escuchar el silencio roto por el canto de los pájaros y el murmullo de los ríos.

Queremos agradecer a las asociaciones de vecinos y Ayuntamientos por los que hemos pasado los servicios que han puesto a nuestra disposición a la vez que pedimos más implicación por parte de las administraciones para que no decaiga esta iniciativa. También agradecemos a los restaurantes que han participado de nuestra aventura el trato dispensado. Entre todos haremos posible que el Camino de Santiago sin asfalto llegue a buen término. Agradecemos sobre todo a Campio las horas dedicadas a realizar el trazado de esta extraordinaria ruta y os invitamos a conocerla y disfrutar de unos días sensacionales.