Una niña francesa de 11 años se suicidó el viernes de la semana pasada incapaz de soportar el acoso al que la estaban sometiendo algunos de sus compañeros de clase en el colegio Isabelle-Autissier de Herblay (Val-d'Oise), en la periferia de la capital francesa. Los padres de la niña ya habían presentado una denuncia ante la Policía el pasado mes de febrero y la habían cambiaron de colegio al mes siguiente, pero los compañeros del anterior centro continuaron acosándola a través de las redes sociales.

El padre de la menor fue quien la encontró en su habitación, después de que se ahorcase con una bufanda atada a la cama. La menor se lanzó desde ella con el fin de acabar con su vida. Los bomberos llegaron al lugar a los pocos minutos del suceso.

Los sanitarios pudieron reanimarla después de unas maniobras que se prolongaron durante tres horas. Fue trasladada al hospital Robert Debré de París, donde falleció poco después a pesar de los numerosos esfuerzos médicos por salvar su vida.

La Policía francesa ha abierto una investigación y trata ahora de identificar a todos los menores que están implicados en el acoso a la niña, con el fin de ponerlos a disposición de la Justicia.

Los progenitores de la menor ya habían denunciado la situación ante la dirección del colegio donde estudiaba, pero no encontraron el apoyo suficiente.