Hace unas semanas el Ayuntamiento de Marín celebraba el I Certame Literario, organizado concretamente por la Concejalía de Cultura, donde se premiaba a los ganadores con vales canjeables por libros de texto hecho muy loable, en estos tiempos de crisis, colaborando así con la sufrida economía familiar (para algunos), pero lo que me llamó la atención en gran medida es que los ganadores solo podían canjear dichos vales en una librería de Marín, ya que por tradición las compras se dirigen a cierto establecimiento obviando que existen más negocios del mismo sector. Es indignante.

Pero aún me quedo más sorprendido cuando hace dos meses a la Biblioteca Municipal Vidal Pazos de Marín le adjudican una dotación de 4.240 euros para comprar fondo editorial y al informarme en dicha entidad si habría posibilidad de suministrar desde mi establecimiento alguna mercancía, (ya que me parece lógico que si no es todo ese dinero, parte se invierta en los negocios locales del sector librero) el personal de la Biblioteca me indica que los libros se adquieren directamente a las editoriales y, en caso de necesitar reponer en algún otro momento, por tradición también sería en otro establecimiento librero, que evidentemente no es el mío; incluso se llega a comentar que las opciones políticas de cada uno pueden influir€ ¡Qué mala suerte he tenido! En treinta años y tanta variedad política que ha habido solo he realizado una venta a nuestro Ayuntamiento€.

Por eso, desde aquí le quiero recordar a la Sra. Beatriz Rodríguez Gómez, concejala de Cultura, que se deje ya de dirigismos, que para estar en ese cargo político tiene que ser neutral y equitativa con todo el comercio, que todos pagamos impuestos y agradecemos esas "ayudas" municipales, ya que todos queremos sobrevivir, y que olvide de una vez por todas estas tradiciones porque para mí, destinar el dinero hacia un solo lado no es tradición, tiene otro nombre.