El Sr. Arturo Pérez Reverte se ha sumado a la pléyade de conspicuos personajes educados bajo el franquismo (Savater, Martínez Reverte, etcétera) que la emprenden contra la memoria histórica y se mofan de todo intento revisionista del régimen criminal.

Es evidente que haber crecido y haberse formado bajo el paraguas del nacionalcatolicismo es una marca indeleble que no han podido borrarse estos intelectuales de superficie, por más que lo hayan intentado adornándose con una pátina de "progres".

Pese a estos arrestos de los acunados en las tinieblas de la dictadura, no podrán esconder bajo la alfombra a los asesinados por la vileza franquista. Y esta transición estática tendrá que devenir en una democracia en serio, con verdad y justicia.