Oyendo las declaraciones de la gente del PP, y dando por hecho que son católicos (al menos la iglesia católica los defiende desde el púlpito), me pregunto, ¿dónde está la caridad con el prójimo que define sus creencias?

Defienden con uñas y dientes todo lo que ellos consideran "moral", tratando de imponer sus creencias a los que no piensan como ellos, pero luego ponen en práctica aquello que rechazaban; los primeros en divorciarse, por ejemplo, y si no la nulidad matrimonial que es el divorcio legal para la iglesia.

Pasa lo mismo con el terrorismo. Cuando son ellos los que dejan en libertad terroristas está justificado; si son otros es una atrocidad.

Yo personalmente considero que cualquier delito de sangre merece cadena perpetua. Son elementos dañinos que no pueden volver al seno de la sociedad. Pero lo cierto es que las leyes permiten que un condenado a ¡mil años! de cárcel esté a los quince años fuera de la prisión, lo que es una tomadura de pelo. Eso es lo que han hecho con De Juana, poner en práctica las leyes. Lo que hay que cambiar son las leyes. Pero no parece que haya mucho interés por parte de nadie.

La bandera española pertenece a todos los españoles, no es la enseña de un partido. Si el PP convoca una manifestación que lleve su bandera, no la mía.

El patriotismo se demuestra defendiendo la patria dentro y fuera de España, no haciendo declaraciones que dañan la imagen y los intereses de España.

Con el gobierno de Felipe González empezó la pérdida de los derechos laborales y sociales que con tanto trabajo se habían conseguido. Pero con el del PP, no sólo se siguió en la misma línea, sino que también mermaron los derechos civiles (para los no delincuentes), además del intento de control social y moral. Y el gobierno de Zapatero se deja envolver en discusiones pírricas que le restan atención y energía de otros problemas importantes para los ciudadanos.

Por ello pienso que si Jesús viera estos fariseos... muchos latigazos repartiría.

Mercedes Feijóo Segovia - Vigo