Quiero manifestar a través de estas palabras mi más sincero agradecimiento a la Comandancia de la Guardia Civil de Baiona, y especialmente al personal que tan dignamente representan a ese Cuerpo de Seguridad.

Cuando a los veinte años una persona es capaz de tomar decisiones que forjarán, o no, su futuro profesional, en la vida civil la mayoría optamos por desempeñar y desarrollar los conocimientos que en teoría hemos aprendido en el instituto o en la facultad.

Cuando un chaval de veinte años asume la enorme responsabilidad de vestir un uniforme, lo debe tener más que claro. Es como una marca de fuego para toda la vida. Ese uniforme verde oliva, que el Duque de Ahumada escogió en su momento, para un cuerpo de Gendarmería, con el objeto de defender los intereses patrios, en la actualidad sois un cuerpo mitad militar, mitad civil.

Ante todo sois los cuidadores de los derechos de los habitantes del suelo español, sean en Baiona, Galicia o donde os destinen y siempre cumpliendo las órdenes emanadas de un rango superior.

Estáis preocupados por el tema de Roquetas, dolidos e incluso más que dolidos. Debéis cada uno de vosotros analizar con calma, cada una y todas las circunstancias.

Para finalizar deseo que esta carta llegue a la opinión pública y sepa que quien porta un arma o viste un uniforme es y será siempre en beneficio de los ciudadanos de buena fe.

El "Todo por la Patria", lema del cuerpo, implica que dentro de esa Patria habitan los ciudadanos a los que debéis proteger, cuidar y respetar.

Nuevamente, gracias por la labor que estáis desempeñando, con el riesgo que supone para vuestras propias vidas, cosa que a veces la opinión pública no se da por enterada.

Juan Carlos M. Ripoll

o Vigo