¿Las fuerzas del mal olor estarían ganando? Única solución: ¿Marcharse para la Galicia interior, último remanso de paz?

La costa parece un caso perdido. Aparentemente, hasta habría edificios oficiales construidos a pesar de la dicha ley de costa! Entonces, y para el merecido bienestar de los afectados por la depuradora, por qué no trasladar la depuradora a la ría entera? Quizás la mezcla con el perfume de la Celulosa de Pontevedra daría una interesante flagrancia, digna de ser patentada. Una inmensa ría-depuradora a beneficio de los que violan la ley de costa! Abrir las narices al mar: el dinero sucio no tiene olor!

Patrick Gerassi o Vigo