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Opinión | Newsletter de Deportes

Juan Carlos Álvarez

Juan Carlos Álvarez

Jefe de sección de Deportes

El fútbol en agosto no es fútbol

El análisis semanal del presente, pasado y futuro del deporte con Juan Carlos Álvarez

Newsletter de actualidad deportivo por Juan Carlos Álvarez

Newsletter de actualidad deportivo por Juan Carlos Álvarez

La Liga acostumbra a generarme sentimientos contradictorios. Estoy casi en las antípodas de los apóstoles de aquella Superliga florentinesca que cantan a diario sus miserias y la reducen a un campeonato de pueblo que nada tiene que hacer ante el resto de torneos europeos. Sus argumentos interesados acaban por diluirse cada primavera cuando la Liga coloca siempre a varios de sus afiliados en la pelea por los títulos europeos y España gana plaza extra en la Liga de Campeones para que media Liga se vea enredada en los sorteos de final de agosto. Solo Inglaterra (y no siempre) mejora sus resultados aunque lo hace abrazada al derroche descontrolado de un sistema que permite funcionar a pérdidas siempre que los clubes tengan quien asuma ese desequilibrio. Y sobran fondos de inversión y grandes fortunas ávidas por comprar en la Premier (llevo como una punzada en el costado que Jeff Bezos se haya hecho con parte del Liverpool).

Pero otra cosa es la organización. Ahí es donde la Liga se distancia de sus competidores directos dando grandes zancadas siempre en la dirección equivocada. El último episodio de este desgobierno lo estamos viviendo en estas dos jornadas «salteadas» en las que casi nadie sabe muy bien en qué punto del calendario se encuentra y los programas que elaboran las clasificaciones (lo digo con conocimiento de causa) enloquecen porque creen que todo es una trampa. El arranque de esta temporada ha sido una broma pesada, relegada a la categoría de acontecimiento casi clandestino. El absurdo empecinamiento de Tebas de arrancar antes que el resto de Ligas -algo especialmente arriesgado después de un Mundial de casi mes y medio de duración- ha provocado tal desorden que cuesta tomarse en serio una competición que entremezcló algunos días partidos oficiales con otros de pretemporada. Los ingleses acaban de ponerse en marcha de una forma revolucionaria: con todo el mundo en liza, con los diez partidos correspondientes a la primera jornada, con los clubes más atractivos peleando por los primeros puntos, con el campeón en el partido inaugural…vamos, lo que viene siendo un comienzo de Liga respetuoso con los clubes, con la competición y con los aficionados que al final son quienes pagan buena parte de esta fiesta con sus entradas, abonos, camisetas o cuota televisiva que asumen de forma disciplinada. Todo a precios cada vez más desmadrados.

Y claro, estas prisas van en perjuicio del espectáculo. La provisionalidad de algunas plantillas, la contaminación del mercado aún abierto y más excitado que nunca, la falta de entrenamiento en buena parte de los futbolistas, el calor que condiciona el juego…el fútbol de agosto tiene algo de engaño, de torneo veraniego venido a más. A los partidos les falta verdad aunque los puntos tengan el mismo valor que los del angustioso mes de abril. Agosto es la época en la que todo es posible, pero nada resulta definitivo ni grave. Y eso se nota, se transmite en el campo, en las declaraciones, en los gestos... Lo pensé viendo el estreno del Celta en Mestalla. Un partido correcto sin más en el que se percibía la falta de horas de vuelo, la escasez de ansia y el hecho de que a los dos equipos les espera una semana de doble compromiso cuando las piernas aún no están preparadas para esa agitación. Diré del Celta que fue reconocible y eso ya es bastante cuando la gente aún tiene los pies llenos de arena de la playa. Es un equipo con un plan claro y concreto, no muy diferente del que ya conocemos, y al que seguramente Claudio vaya introduciendo modificaciones aprovechando que la dirección deportiva este verano le está ofreciendo un fondo de armario que no tenía la pasada temporada. Tiene más de todo y a estas alturas ya sabemos que gente como Febas van a hacer mejor al equipo. De eso nos damos cuenta aunque estemos en agosto.

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Deportes

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Me apunto

Sería una canallada pasar por alto que estamos ante un día histórico en la vida del Celta como club. Esta tarde el Fortuna jugará en Balaídos su primer partido en Segunda División y unos cuantos miles de aficionados estarán a su lado para acompañarlo en tan simbólica fecha. En unas semanas, con la evolución de la competición y la agitación de partidos veremos con normalidad lo que es excepcional y un inmenso motivo de orgullo. Más allá de los resultados que vayan consiguiendo se merecen que la gente les arrope en este complicado viaje por una categoría que les va a exigir pero que también sacará lo mejor de ellos. Que disfruten de la travesía.

Alice Finot

Fuera del Celta y las cosas del fútbol me quería detener un momento en la figura de Alice Finot, una ingeniera francesa que hemos adoptado entre Vigo y Ponteareas y que aquí se convirtió en la atleta de élite que es en estos momentos. La mejor con diferencia de nuestra zona. Alice acaba de conseguir en Birmingham la medalla de plata en el Europeo para olvidar en parte las penalidades que pasó el último año en que las cosas no salieron como ella esperaba. En esta entrevista deliciosa de Borja Refojos hace un extenso repaso a todo ello y de paso, y con enorme elegancia, pone en su sitio al Concello de Vigo y su política de uso de las pistas de Balaídos. La clase se tiene. Dentro y fuera de la pista y a Alice le sobra.

Dentro de una semana quien les escribe estará disfrutando de sus primeras y agitadas horas de vacaciones (ni confirma ni desmiento que esté intentando secuestrar a Fer López en el último día de mercado). Me temo que por lo tanto no podré pasar a saludar así que me despido hasta dentro de un mes de todos ustedes. Antes les dejo la recomendación (bueno, la imposición para quien tenga oportunidad) de ver el documental/película que Movistar emite sobre la figura gigantesca de Kenny Dalglish, aquel prodigio de futbolista y señor que honró las camisetas del Celtic y del Liverpool. Qué ejemplo, qué futbolista y qué camisetas las de aquel tiempo. No me rompan nada durante estas semanas.

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