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Opinión

Marcial del Adalid y el Instituto de Estudios Vigueses

A mi querido y admirado Fernando Franco

El pasado jueves, 18 de marzo comenzó el Fórum 2026 del Instituto de Estudios Vigueses. Es un ciclo de conciertos, paseos y conferencias que se desarrollan a lo largo del año. El acto inaugural, consistió en una actuación musical para conmemorar el bicentenario del nacimiento del compositor gallego Marcial del Adalid (1826-1881).

Fue un maravilloso concierto de un excelente pianista, Alejo Amoedo y una extraordinaria mezzosoprano, Nuria Lorenzo, que interpretaron y comentaron la música de Marcial del Adalid. Cuando se escucha buena música y además hay alguien que te explica el qué y el porqué de lo que has oído o vas a oír, la percepción del conjunto es mucho mejor y te llega más adentro. Al menos para los aficionados que, como me pasa a mí, nos gusta la música pero no tenemos formación musical.

Alejo Amoedo, con la ayuda de Nuria Lorenzo, nos explicó que aunque Marcial del Adalid no sea excesivamente conocido para un profano, fue uno de los músicos más influyentes del siglo XIX en Galicia y en España. Se conocen 288 títulos musicales, la mayoría de ellos custodiados en la Real Academia Galega (RAG, a da Lingua). La música para piano es su género más extenso, pero también es extensa y muy importante su música para voz y piano. Su obra no era muy conocida hasta que en 1985 la musicóloga Margarita Soto Viso, con el apoyo de la Fundación Barrié, publicó un libro con sus «Mélodies pour chant et piano» y sus «Cantares viejos y nuevos de Galicia», incluyendo las partituras. Lo de cantares viejos se refiere a música basada en canciones populares y los cantares nuevos a composiciones completamente nuevas, varias de ellas escritas por la esposa de Marcial del Adalid, Fanny Garrido, que era una magnífica poeta.

A partir de ahí se redescubrió a Marcial del Adalid. Al disponer de las partituras, con los poemas de sus letras, se pudo interpretar de nuevo su música. Fue un éxito total y, como consecuencia, se fueron editando otras de sus obras. Actualmente existen numerosas grabaciones de la obra de este autor. Si se busca en Spotify, Appel Music, YouTube o incluso en la página web de la RAG, se pueden encontrar varios discos e interpretaciones de sus obras.

Pero claro, no hay nada como escuchar la música en directo. Y ese día fue posible. El concierto se basó precisamente en piezas de «Cantares viejos y nuevos de Galicia». Comenzaron con «Saudade», esa canción popular que comienza con los conocidos versos «Airiños, airiños, aires/airiños da miña terra. / Airiños, airiños, aires / airiños levaime a ela» que Rosalía de Castro también usó para uno de sus prodigiosos poemas.

Fue sonando la música del piano tocado, casi acariciado, por Alejo Amoedo y al momento fue apareciendo suavemente la voz de Nuria Lorenzo, cantando con delicadeza los primeros versos. El púbico nos quedamos sin respiración. Era una maravilla. El conjunto de los dos resultaba soberbio. Terminó la primera canción y siguió la segunda, y otras. Poemas de Fanny Garrido con la música de Marcial del Adalid; poemas populares como «Séntate nesta pedriña / eu tamén me vou sentare».

En un momento, en una de las canciones populares, la asombrosa y exquisita Nuria Lorenzo lanzó un aturuxo que nos dejó emocionadamente perplejos. Al finalizar la canción, esta catedrática de Conservatorio Superior de Música nos explicó que antes de ser profesora de canto fue gaiteira y en su grupo folk era la encargada de lanzar los aturuxos. Nuria tiene una espléndida voz, una caja torácica y unas cuerdas vocales privilegiadas pero, sobre todo, tal como nos explicó Alejo, también Catedrático de Conservatorio Superior de Música, lo que tiene es una voz educada y entrenada, muy y muy bien entrenada.

Enhorabuena a Alejo Amoedo, a Nuria Lorenzo y al Instituto de Estudios Vigueses por este magnífico concierto de homenaje a Marcial del Adalid.

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