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Opinión

Alfonso Villagomez Cebrian

La Policía de Galicia

Desde el año 2007, por impulso legal del bipartito que presidió Pérez Touriño, Galicia puede contar con un cuerpo de Policía Autónoma. Veinte años antes había publicado un artículo doctrinal en la Revista de Administración Pública en donde analizaba y desarrollaba esta competencia recogida en nuestro Estatuto de Autonomía para la creación de una Policía Autonómica. Es decir, hablo de un auténtico cuerpo propio de policía dependiente del Gobierno de la Xunta de Galicia. Han pasado muchos años, quizá demasiados, y esta competencia estatutaria no ha sido aún materializada con la virtualidad y seriedad que exige una materia tan compleja y delicada.

Hay que reconocer el magnífico trabajo que desarrolla en nuestra comunidad la unidad adscrita del Cuerpo Nacional de Policía. Una unidad policial que pertenece orgánicamente al Gobierno central, y que está integrada por extraordinarios profesionales de la seguridad pública que actúan en el territorio gallego en cumplimiento de las limitadas funciones que tienen asignadas. Unos profesionales, muchos de ellos de origen gallego y que, a mi juicio, deben ser aprovechados en el momento en que se tome definitivamente la decisión política de crear la Policía de Galicia.

¿Por qué crear un nuevo cuerpo de Policía Autonóma? Sencillamente porque, no solo es una posibilidad estatutaria y legal, sino porque estoy convencido de que irá en beneficio de la seguridad de todos los ciudadanos gallegos: por proximidad y porque ya es hora de que Galicia se sitúe en esta vital competencia autonómica a la altura de las otras dos comunidades históricas que, como todo el mundo sabe, disponen de cuerpos policiales propios, prácticamente desde el nacimiento de su autonomía política. Nuestro litoral podrá estar mejor vigilado, nuestros montes cuidados contra la delincuencia incendiaria, las ciudades más protegidas y reforzada la seguridad ciudadana, nuestro rural mejor adaptado a sus necesidades conjuntamente con la Guardia Civil y la percepción de seguridad alimentaria en toda Galicia.

La pandemia puso de manifiesto la importancia de una policía asentada en la comunidad autónoma. La preocupación por la seguridad durante el Año Santo de 2021 fue también un magnífico pretexto para confirmar la necesidad de la Policía Autónoma de Galicia.

El alarmante diagnóstico de la seguridad pública en Galicia lo han hecho aquellos que más sufren el problema: los representantes sindicales de los agentes policiales de base; los que patrullan las calles, los que investigan los delitos, quienes, en definitiva, integrarían en buena parte este nuevo cuerpo de la Policía de Galicia.

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