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Opinión | Desde mi atalaya

Abandono de nuestro patrimonio

Que los marinenses somos unos despreocupados y desinteresados de nuestro patrimonio, eso sí, con nuestras sucesivas corporaciones, como buenos marinenses, a la cabeza; es un hecho contrastable e irrefutable. No somos apasionados, ni siquiera nos interesa lo nuestro colectivo, de lo que fue y distingue a Marín, de valorar, como se merece, nuestra secular historia, del valor histórico de nuestras cosas, y así nos luce el pelo. Porque si un pueblo no defiende lo suyo, no defiende su patrimonio, sus derechos, no está orgulloso de su pasado de lo que fue y lo que hizo, mal nos irá. Si no tenemos cariño a nuestra historia, a lo que fuimos e hicimos, sino la damos a conocer, no la exaltamos y recordamos, mal vamos, y a la situación actual de nuestro patrimonio, nos remitimos. Somos un pueblo que no tiene una conciencia colectiva de nuestra historia, que no defiende lo nuestro, que se encogen de hombros y a otra cosa. Y así nos va, y llegamos a la situación actual.

Hoy queremos referirnos a nuestro abandono del patrimonio, sin que nadie diga o haga algo por evitarlo. Nos referimos al patrimonio actual. Porque del pasado, más vale no hablar, porque tendríamos que nombrar a la vergüenza del Priorato, dejándolo derribar, cuando fue la cuna de nuestra Villa. Pero no obstante Marín tiene un Patrimonio digno de respetar y mantener. Y lo tenemos abandonado por completo. Fijémonos, por decir algunos, en el Pazo de Cuadro y la Casa de la Brea, dos significativos exponentes de los mismos. Ya en numerosas ocasiones hemos hablado de este pazo que calificamos de la joya de nuestro patrimonio, el conjunto arquitectónico más notable de nuestro municipio, que sigue abandonado. Y cada vez en peor estado. Pazo que fue de propiedad municipal muchos años, y que se vendió por un precio irrisorio a un extranjero, que dicho de paso hizo una buena labor reconstruyéndolo todo y amueblándolo, sobre todo la capilla, con muebles y todo lo necesario de su tiempo. Esta señora se murió y su hijo lo vendió, pero los compradores querían hacer un conjunto urbanístico que el ayuntamiento no autorizó. Y ahora está totalmente abandonado y su arbolado creció tanto que ya no se puede ver desde la carretera. Y tenemos noticias de que le robaron una Santa Bárbara de piedra que estaba en la fachada de la capilla, y ocupado por gente que lo destrozó por dentro. También hemos llamado la atención a Patrimonio, que tanto defiende nuestros edificios como hórreos, cruceros, etc., y sin embargo en esto no intervienen ni hacen nada.

Y el otro edificio a conservar es la Casa de la Brea, donde nació el insigne marinenses Juan Gago se Mendoza y Freire, caudillo, héroe y corsario. Liberador de Marín, que está totalmente abandonada, y que da vergüenza pasar por allí y verla en esas condiciones, sin que nadie diga nada. ¡Pues no señor! Esa casona no puede estar así porque forma parte principal de nuestra historia, y es necesario mantenerla.

Nosotros entendemos que, el Pazo do Cadro se podría comprar, por el municipio con la ayuda de Diputación y la Xunta, para restaurarlo y hacer un hotel, que Marín tanto necesita, si queremos hacer un Martín turístico, para competir con nuestros vecinos, y la Casa de la Brea, podría destinarse a un fin cultural de los vecinos de Seixo. Todo es cuestión de preocuparse, porque soluciones existen varias. De modo que los que gobiernan tienen la palabra.

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