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Opinión | Mira Vigo

Vigo

Círculo Gaia

Miembros del Circulo Gaia, durante una sesión

Miembros del Circulo Gaia, durante una sesión / FdV

Esta ciudad no se cansa de ofrecer una miríada de propuestas, y una de ellas es Círculo Gaia, que ha cerrado su primer encuentro tras iniciarlo en mayo entre mujeres, en un espacio de autocuidado, escucha y presencia consciente. Impulsado por la coach Iria Costas, (4ª izda.) especializada en bienestar integral y salud preventiva femenina, este Círculo Gaia afronta el estrés y agotamiento que muchas mujeres viven hoy, y las acompaña para explorarse, sostenerse y crecer juntas.

«Vivo en la carretera», los poemas de Emilio Alonso, un anarquista cabreado

No podía haber elegido mejor título el escritor y poeta vigués Emilio Alonso para describir el libro que le publicó tan prestigiosa editorial como Vitruvio: Vivo en la carretera. El autor, residente en Lanzarote, que ya suma 7 títulos y hace poco firmaba La señal que ya séen la Feria de Madrid, me ha encantado con este poemario de soledades que merece ser leído con el alma abierta, dispuesta a dejarse sacudir. Diría que nace como una voz provocadora que busca la verdad más profunda, abriendo grietas en la realidad y a la vez en el simbolismo de lo irracional. Magia del surrealismo, rebeldía... un viaje evocador y conflictivo, un grito de libertad desde el vértigo de la carretera. No me extraña. A Emilio Alonso me lo imagino como un ser que observa la vida desde la perspectiva de un llanero solitario, que trata de mantener una débil conexión con una realidad que no le gusta. Ya lo advertí en su novela anterior, La señal que ya sé. Un tipo que se refugia en la escritura y huye de aglomeraciones ya en una isla. Un rebelde silencioso. Un anarquista cabreado con el mundo.

Emilio Alonso Fernandez.

Emilio Alonso Fernandez. / E. Alonso

«¡Viva Santa Eulalia!», comedia sacra y esperpéntica llena de humor por arrobas

Y sobre la mesa tengo hace tiempo ¡Viva Santa Eulalia!, del vigués Antonio Fernández Amil, a quien ya conocí como coautor de A historia de Quin: non deixarei de buscarte, en cuya presentación estuve. Tiene el autor humor por arrobas en este libro en el que narra una loca historia de lo que él llama «la procesión más portentosa y pisicodélica del día de la patrona». En sus 345 páginas, la ausencia por rapto de un monaguillo del pueblo desata una búsqueda disparatada con personajes bien dibujados como el guardia civil, el obispo al que le van los chupitos, los porteadores de la santa.... Dice él que es una comedia sagrada, un esperpento litúrgico y confiesa que sus personajes se inspiraron en conocidos suyos de un blog que lleva el título del libro. O algo así. Fernández Amil, aunque lo suyo de comer fue el sector asegurador y después el farmacéutico, se mueve ágil en la literatura como buen lector, imaginativo y barroco en la construcción de situaciones y con buen dominio del verbo. ¡Viva santa Eulalia!

Portada del libro.

Portada del libro. / FdV

Imagen Fernando Franco

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