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Opinión

El rey Juan Carlos no puede volver a España y el sabe por qué

El pasado 2 de noviembre en FARO, Jorge Dezcallar tituló su columna así: «El rey Juan Carlos debe poder volver». En su escrito reconoce sus deslices y errores pero los pondera frente a sus aciertos: «No tiene ninguna causa pendiente con la justicia y los españoles deberíamos estarle agradecidos porque no solo trajo y mantuvo la democracia aquel aciago 23-F, sino que presidió la Transición que engloba los mejores años que nuestro país ha vivido en tres siglos»

Tengo en alta estima a Jorge Dezcallar a quien sigo asiduamente en FARO DE VIGO, por la lucidez de sus artículos internacionales y sus conocimientos en materia diplomática. Pero en este asunto comete un error de análisis.

No se trata de si en la figura del emérito pesan más sus aciertos que sus errores, sus servicios a la Corona o sus inconfesables negocios. Seguramente estaremos en desacuerdo en este juicio, pero no es este el objeto de mi reflexión. No escribo como ciudadano republicano sino como experto tributarista.

El rey emérito no puede volver a España por culpa de Hacienda. Me explicaré. Su hijo le ha retirado su asignación a cargo de la Corona. Por consiguiente tiene que tirar de sus ahorros opacos en Suiza para vivir. El diario The New York Times calculó en 2012 que la fortuna de don Juan Carlos se elevaría a 2.300 millones de dólares, casi 1.800 millones de euros. Hoy se especula con que ascienda de los 2.000 millones de euros.

No debía andar muy desencaminado el Times cuando don Juan Carlos constituyó un fideicomiso (fundación hereditaria) en Abu Dhabi para facilitar la herencia a sus hijas. El día 9 de septiembre de 2024, las principales cabeceras de la prensa española se hicieron eco de la noticia relativa a la constitución de una fundación (vehículo sucesorio) en Abu Dhabi, por parte de su majestad el rey emérito, con «fondos multimillonarios», para asegurar la herencia de las infantas.

Así decía El Mundo: «El emérito tiene una fortuna estimada en dos mil millones de euros, según Forbes y The New York Times», por eso «ha creado un vehículo societario con la ayuda de un abogado español de un conocido bufete internacional», adelantó El Confidencial. Un movimiento que persigue el objetivo de asegurarle a Elena y Cristina una fuente de ingresos permanente cuando él fallezca.

El FARO también se hizo eco de la noticia. El rey emérito ha creado una fundación junto a sus hijas en Abu Dhabi con la que, además de promover sus casi cuatro décadas de reinado, busca poder transferir de forma más sencilla su herencia a las infantas Elena y Cristina, según explicó el lunes El Confidencial. La fundación ha sido creada en Abu Dhabi, donde reside Juan Carlos I desde agosto de 2020, con la ayuda de un abogado español y tanto Elena como Cristina figuran en su patronato.

En consecuencia, el rey emérito se marchó a Abu Dhabi por decisión propia. Se fue a un paraíso fiscal que no grava impuesto alguno sobre la renta. Podía haber marchado a Estoril, a solo 700 kilómetros de Sanxenxo. Pero en Portugal, como en España, existe un impuesto sobre la renta de las personas físicas, que en el caso de los residentes grava las rentas y patrimonios mundiales.

El rey emérito no puede volver a España por más de 183 días al año, pues se convertiría en un residente fiscal. Jorge Dezcallar omitió esta circunstancia en el análisis que publicó en FARO.

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