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Opinión | EL BOLETÍN DEL DIRECTOR

Rogelio Garrido

Rogelio Garrido

Director de Faro de Vigo

Un plan

El director de FARO, Rogelio Garrido, analiza los temas claves de la actualidad de esta semana

El director de FARO, Rogelio Garrido, analiza los temas claves de la actualidad de esta semana

El director de FARO, Rogelio Garrido, analiza los temas claves de la actualidad de esta semana / FDV

Ya sé que los latinos –incluso nosotros, los que tenemos sangre celta– cargamos con el sambenito de ser improvisadores, imprevisibles, inconstantes, espontáneos, impulsivos, informales… Que actuamos con frecuencia a golpe de inspiración, guiados por arrebatos, por reacciones repentinas e inesperadas. Los defensores de este comportamiento suelen apelar a la creatividad, incluso a la genialidad. Puede que haya algo de cierto en eso, pero muchísimo menos de lo que se pueda pensar. Porque lo cierto es que el éxito –signifique lo que signifique esta palabra, que eso es harina de otro costal– depende en la inmensa mayoría de las ocasiones de contar con un plan. Una estrategia. Tener un plan puede que no te garantice llegar a la meta, pero no tenerlo casi siempre te empuja directamente al barranco. Ah, y lo más importante, si el plan inicial no funciona, la experiencia enseña que lo cambies cuanto antes. No tiene sentido obcecarse en lo que no funciona, como si milagrosamente un día sí lo hará. Porque no es así. Una cosa es la convicción, la confianza en uno mismo, y otra la arrogancia, el orgullo y la soberbia.

 El Celta es un estupendo ejemplo de los beneficios que reporta tener un plan. El suyo era osado. Apuesta por la gente de la casa –en los despachos, en el banquillo y en el césped–, apertura de puertas y ventanas de la institución para que entrase aire fresco, conexión con la afición, que es la que da sentido a todo, profundización en las raíces gallegas, defensa del diálogo para resolver conflictos –con sus propios seguidores, que tenían sobradas razones para estar molestos, pero también con instituciones públicas–, maridaje entre tradición y modernidad… Un cambio radical. El plan, como digo, tenía sus riesgos, pero qué empresa que aspire al éxito no asume riesgos. En ocasiones la distancia entre ser conservador y ser inmovilista es mínima. Es bueno conservar lo que merece la pena conservarse, pero es poco inteligente seguir haciendo lo mismo cuando se constata que ya no produce réditos. El pasado siempre es valioso, salvo cuando te aferras a él ciegamente. Entonces es una losa. Vamos, que el Celta tenía un plan y les ha funcionado. En FARO os lo estamos contando más y mejor que nadie. Y lo seguiremos haciendo. Ese es nuestro plan.

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Me apunto

Si es importante que un club de fútbol tenga un plan, imaginaos su trascendencia en la mayor ciudad del noroeste peninsular. Desde el pasado lunes Vigo cuenta con un Plan Xeral de Ordenación Urbanística. Estas cinco palabras significan muchísimo. Porque tras ellas se encuentra la hoja de ruta de crecimiento de la ciudad en las próximas décadas. En vivienda –privada y sobre todo la pública–, dotaciones ocio, culturales y deportivas, infraestructuras viarias, espacios verdes, suelo para la captación de industrias y empresas… A veces se hace muy difícil de entender, y más de explicar, cómo Vigo ha sido capaz de crecer y liderar Galicia sin un Plan Xeral que la guíe. Volvemos al principio. Lo ha hecho improvisando y resolviendo infinidad de problemas y déficits a medida que surgían. Con parches, atajos y triquiñuelas. De forma chapucera. Caótica. Eso tiene que cambiar a partir de ya. El Plan Xeral debe dar orden, coherencia, sentido, personalidad, identidad al crecimiento de una ciudad que aspira a dar el gran salto en el siglo XXI. Debe generar bienestar y crear riqueza. Ser útil a sus vecinos. Ojalá que así sea. Manos a la obra.

Aprobar el PXOM ha supuesto un esfuerzo formidable, pero no heroico. Reservemos ese adjetivo para Sechu López, el montañero gallego que, junto a dos compañeros, acaba de cubrir una distancia de 600 kilómetros a pie sobre el hielo en el mítico Paso del Noroeste, en la América más septentrional. El plan de Sechu estaba a caballo entre la aventura y la locura. Porque el riesgo era máximo. Solo al alcance de los más experimentados. Armando Álvarez habló con él y nos lo contó con palabras bellas, emocionantes. El termómetro a menos 28 grados, las manos congeladas, la amenaza de osos polares en busca de comida fresca, vientos gélidos de 50 km/h, caminatas sobre un terreno plagado de trampas en forma de agujeros, el fantasma de la rendición sobrevolando por la noche sobre las tiendas… Pero Sechu tenía un plan y no estaba dispuesto a bajar los brazos, pese a la presión de sus compañeros. Fueron 38 jornadas infernales. Y por ello inolvidables. Sechu tenía antes un sueño, ahora atesora una experiencia, otra más, solo al alcance de un puñado de elegidos. Su caminata sobre un mar de hielo ha entrado en el libro de los hitos de los aventureros. ¡Grande Sechu!

Y no un plan, sino miles de planes son los que tienen los chicos y chicas que la próxima semana se enfrentan a la selectividad. Da igual que sea ABAU o PAU, lo cierto es que estos exámenes constituyen el peaje que deben pagar para ingresar en la Universidad. Es tan verdad que nueve de cada diez aprobarán, como que una proporción nada desdeñable acabará cursando la carrera que no quieren en primera opción, y eso es un problema. Qué frustrante es meterse en algo que no te apasiona. Y lo es más cuando los datos demuestran, año tras año, que en otras comunidades los exámenes son más fáciles y las correcciones más generosas. De ahí el estrés y el nerviosismo de estos días en los que, ya sin curso académico, han cambiado el sol y la playa por los flexos de las bibliotecas. Que la PAU reparta suerte.

 P. D.: El nuevo CEO de Stellantis, Antonio Filosa, tiene el desafío de elaborar un planazo para la multinacional en un momento crítico del sector. Esperemos que el nuevo capo entienda y valore como se merece la forma de trabajar en Balaídos, la factoría más eficiente del grupo. No es cuestión de generosidad, sino de justicia. Lo mejor es que venga y lo compruebe por sí mismo. Nosotros, como siempre, estaremos al loro. Por cierto, no es por colgarse medallas, pero FARO adelantó hace días el nombramiento. Benvenuto Antonio!

¡Buen finde!

Email: director@farodevigo.es

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