Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | EL BOLETÍN DEL DIRECTOR

Rogelio Garrido

Rogelio Garrido

Director de Faro de Vigo

A flote

El director de FARO, Rogelio Garrido, analiza los temas claves de la actualidad de esta semana

El director de FARO, Rogelio Garrido, analiza los temas claves de la actualidad de esta semana

El director de FARO, Rogelio Garrido, analiza los temas claves de la actualidad de esta semana / FDV

Permitidme una hipérbole para arrancar. FARO le dedica tanta y tan buena información al mundo de la pesca, que el periódico debería oler a salitre. Desde que arrancamos, allá por 1853, el mar ha sido una constante en nuestra historia. Os hemos contado innumerables logros y hazañas del sector, pero también hemos sido altavoz de sus problemas y apreturas. Durante 173 años hemos dado buenas, malas y pésimas noticias (la tragedia de los naufragios en primer término). Y seguimos, porque FARO siempre estará al lado de gente del mar, un sector que, pese a las galernas que en ocasiones tiene que sortear, siempre sale a flote.

Esta semana hemos celebrado otra anhelada fumata blanca: el acuerdo entre Reino Unido y la Unión Europea para faenar en el Gran Sol. Cuarenta barcos gallegos se beneficiarán de un pacto que se extenderá doce años. La firma, ojalá pronto, dará seguridad jurídica a la flota y permitirá planificar inversiones y estrategias. Las autoridades británicas, tras el fiasco del Brexit que los ha empujado hacia las rocas de la recesión económica y conscientes de su aislamiento tras el volantazo de Trump, han cambiado el rumbo de su política exterior y enfilan de nuevo hacia el continente. Welcome!

Por cierto, el mar sigue dando gratas sorpresas. Jorge Garnelo nos ha contado el formidable potencial del negocio de las algas, al que, nuestro redactor, siempre tan creativo, ha definido en una licencia casi poética como el “oro verde” que se oculta bajo las rías.

Imagen

El boletín del director

Si quieres recibir este análisis de la actualidad cada viernes en tu correo tan solo debes activar este boletín en nuestra página web

Me apunto

Salir a flote es lo que buscan desesperadamente miles de inmigrantes ilegales en Galicia. El Gobierno por fin se ha entendido que la situación era humana y económicamente insostenible (los trabajos de muchos de ellos son los que mantienen el estado de bienestar) y aprobará un plan extraordinario para regularizarlos. En la comunidad favorecería a unos diez mil, aunque otros dos mil aún se quedarían fuera. Ojalá no sea para siempre. Frente a la corriente xenófoba y racista que se extiende por Europa –un viento que a nosotros, hijos y nietos de emigrantes, nos da, o debería, noxo–, parece una medida de sentido común y justicia. Porque ellos, como ya os dije en su día, son galegos coma nós.

Si hay un sitio complicado de salir a flote es la cárcel. Aunque idílicamente deberían ser lugares de paso en busca de la rehabilitación y reinserción en la sociedad de los presos –después de haber pagado su pena por una conducta delictiva–, lo cierto es que las prisiones son hoy un profundo agujero negro. La sociedad vive al margen. Es como si no existieran, salvo que nos toque algún caso personalmente. Sí, ya sé, el universo carcelario es demasiado complejo –hay tipos de casi imposible reinserción– y no existen las soluciones perfectas, aunque dotar de más recursos será siempre una herramienta útil para mejorar las cosas. Pero también sé que la visión que tenemos de las prisiones es simplista y prejuiciosa. Deshumanizada. Un grupo de internos de A Lama compartieron en Vigo sus vivencias con 150 ciudadanos a partir de la lectura de libros. La experiencia en el Marco fue un éxito. Si la cultura debe ser sinónimo de libertad, qué mejor espacio para el encuentro que un museo.

Ah, de cárceles sabe mucho José Antonio Vázquez Taín. El juez que investigó casos tan mediáticos como el asesinato de Asunta o el robo del Códice Calixtino en la catedral de Santiago visitó el periódico para charlar con nuestros suscriptores. Ellos quedaron encantados. Y nosotros también. Porque su señoría es un crack. Vuelva pronto, que quedaron muchas cosas por contar.

En Rodeiro siguen en shock. Un rayo fulminó a una veintena de vacas de un plumazo. La propietaria, Julia Méijome, que las guiaba de vuelta al establo, salvó el pellejo de milagro. Bueno, de milagro y por las botas de agua que calzaba. La desfeita económica es brutal: más de 60.000 euros. A la espera de que el seguro les pague y de ver cómo encuentran reses como las que tenían, la granja se siente con el agua al cuello. Saldrán a flote, seguro, pero estos días son una pesadilla. La vida en el campo es suficientemente dura cómo para que venga un rayo y te la parta por la mitad.

No fue bienvenido Mr. Marshall, pero la visita de Xi Guohua, presidente de Citic Group, pudo serlo en versión asiática. El empresario, que dirige un gigante que factura casi el triple que Inditex, prometió inversiones, echó unos piropos a la cultura empresarial gallega y anunció que pronto enviaría a su gente con proyectos y pasta debajo del brazo. Si cumple la mitad de lo que dijo, más que a flote, necesitaremos una tabla de surf para cabalgar sobre la gran ola china. Dicho gallego: “Cando a limosna (esmola en versión RAG) é moita, ata os santos desconfían”. Pues eso.

¡Buen finde!

Claudio Giráldez, al que Juan Carlos Álvarez, jefe de Deportes, le suele llamar Guardioliña, reflotó la pasión por el equipo en una afición demasiado baqueteada en las últimas temporadas. Nos enchufó tanto, que si mañana no se firma el pasaporte europeo, podría cundir el desánimo. Y no. Pensemos de dónde venimos y, sobre todo, pensemos todo lo que puede darnos esta gente. El futuro pinta bien. Dicho lo cual, ¡a por Europa!

Email: director@farodevigo.es

Puedes apuntarte aquí a la newsletter semanal El Boletín del Director y no perderte el análisis de la actualidad de Vigo y Galicia por el director de Faro de Vigo.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents