Opinión | ILUSTRES

Miguel Ángel González*

Disputa por la iglesia de A Corna

El Padre Abad de Oseira, se dirige en estos términos al obispo de Ourense (por la disputa de la iglesia de A Corna): “Suplica humildemente a vuestra señoría Ilustrísima que por un efecto de su notoria justificación, y beneficencia, precediendo, sino contemplarse necesario, el reconocimiento de la decencia de dicha Iglesia, y lo más que se está adelantando a su mayor perfección, se sirva pasar a consagrarla o bendecirla por sí mismo, en defecto conceder facultad a quien la bendiga, y providenciar que sirva de ayuda de parroquia de la referida de Ossera, y se administre siguiendo la naturaleza de su matriz, por religiosos del mismo monasterio, a nombramiento del padre Abad, bajo la aprobación ordinaria de vuestra señoría Ilustrísima, y que se haga saber a los moradores de dichas granjas concurran a ella a oír Misa, cumplir con el Precepto y a recibir los demás sacramentos de fieles cristianos, con lo más que fuere del agrado de vuestra Ilustrísima de cuya piedad espera suplicante esta merced y gracia...”

Construcción de la iglesia

Por ser muy elocuentes por sí mismos simplemente vamos a transcribir los apuntes que sobre la obra de la construcción de la Iglesia se anotaron en el libro de obra del monasterio de Oseira, conservado hoy en el archivo del propio monasterio. Este libro recoge desde mediados del siglo XVIII a la tercera década del XIX con mucha puntualidad todos los gastos que se realizan ya en la casa madre como en los prioratos. Aunque es rico para muchos asuntos, lo es particularmente para la vida artística del monasterio que seguía muy viva en estos momentos, vitalidad que truncó injustamente la desamortización. Se puede seguir la reconstrucción de los claustros, de la fachada principal en su parte superior de los retablos de la girola, y también de las obras que el monasterio emprende en las iglesias que dependen de él. Con una voluntad más de fiscalidad tiene memoria artística no se suelen aportar los nombres de los maestros salvo excepciones o de una manera genérica. A pesar de esta limitación es importantísima la información que nos dan y concretamente es muy detenida en lo relacionado con la construcción de la Iglesia de a Corna y de la casa prioral.

1796

Fábrica de la iglesia parroquial sita en términos del lugar de la Corna.

Los motivos que ocurrieron, fue necesario fabricar dicha Iglesia, que se empezó en el mes de febrero del año pasado de 796 y para ello se abrieron cuatro canteras mayores, y a la entrada del año siguiente otras cuatro y la una de ellas en el castro de Dozón a distancia de una legua. Para hacer los retablos de cantería, trabajaron en ellas hasta 60 canteros y 30 peones, y en abrir los cimientos otros canteros y los sirvientes correspondientes, más de tres meses y fue preciso profundar(sic) aquellos en donde corresponde la capilla mayor la altura de 20 cuartas, y se principió a echar piedra en ellos el día 28 junio, llegando del grueso 12 cuartas por permitirlo así el sitio para seguridad de la obra, haciendo la capilla mayor de bóveda de arista y en el cuerpo de la Iglesia dos arcos con sus capiteles, tres confesionarios y un púlpito dentro de la pared, dos escudos de armas, tres retablos también de cantería y el mayor que llenar todo el buque de dicha capilla mayor teniendo la citada iglesia 56 cuartas de largo y su ancho correspondiente, y en lo que resta de cerrar la bóveda, hacer la espadaña, sacristía y más que falta hasta su conclusión se han gastado hasta el día 15 abril 797 con los maestros de cantería, escultor, canteros, carpinteros, sirvientes en los jornales de unos y otros,hierro, clavijas, clavos, maderas, cal, herramientas de monte y más necesario hasta dicho día 100.000 reales. (ARCHIVO MONASTERIO DE OSEIRA Libro de obra del monasterio de Oseira. fol 253-254)

1797

“Prosiguiose la obra de la Iglesia situada en la granja y lugar de la Corna, con el mismo número de canteros, peones y sirvientes. Se cerró la bóveda y finalizaron las paredes del cuerpo de la Iglesia para uno y otro se emplearon los oficiales que trabajaban anteriormente como también carpinteros y Herreros y en los jornales de unos y otros, hacer clavijas, bisagras, cuñas, apuntar picos y otras herramientas del monte, carbón para los Herreros, cal, maderas, para estadas, hacer angarillas y carretones para conducir la piedra y tierra, que se compró para hacer dichas herramientas se gastaron en todo ello además de lo cargado en las cuentas antecedentes 92.000 reales.” (ARCHIVO MONASTERIO DE OSEIRA Libro de obra del Monasterio de Oseira. fol 258-259)

1798

“Prosecución y conclusión de la Iglesia de la Corna. Después de cerrada la bóveda de dicha Iglesia se prosiguió con las cuatro paredes que circundan la capilla mayor de ella; se finalizó el frontispicio con su espadaña y dos campanas que pesaron 26 arrobas, de manera que se remató el cuerpo y nave de la Iglesia hasta el fallado, se echó este y en maderas que se compraron gruesas, medias vidas, Pontones, cangos duela, clavazón, cal, teja, jornales de los carpinteros, Herreros, clavijas para las vigas salarios de canteros, sirvientes y ayudantes, como también el de los que limpiaron la broza y tierra que desde el principio de la construcción de la Iglesia existía en el centro de ella, lo que costó el hacer y poner las puertas con sus bisagras y cerraduras, importe de la madera para el coro y jornales del carpintero que le construyó, coste de sus vidrieras, pila bautismal, alacena para santos óleos y con sus gris metas, embaldosar todo el piso y señalar las sepulturas de ella, celosías que se echaron a los confesonarios que se abrió el buque en las paredes maestras, manteles y más aderezos para los altares tanto mayor como colaterales, dos cálices con sus patenas y cucharitas, copón para reservar a Su Majestad y caja para llevarle a los enfermos, todo ello de plata sobre dorado por dentro, una cruz de metal para las procesiones, albas, casullas de distintos colores con sus respectivos cajones para guardar las, con los demás ornatos que son necesarios para celebrar los oficios divinos y administración de santos sacramentos en una parroquia en todo lo cual se gastó la cantidad 82.500 reales” (ARCHIVO MONASTERIO DE OSEIRA Libro de obra del Monasterio de Oseira. fol 262)

La casa prioral

Inmediata a la Iglesia también de buena cantería y trazas cultas pervive la Casa que el monasterio construyó en estos mismos momentos para residencia del monje que atendía la cura de almas. Tras la desamortización ya constituida en parroquia de pleno iure la casa pasó a ser la rectoral y lo sigue siendo hasta el presente aunque el último párroco que la habitó fue Don Juan Sánchez de Castro, siempre recordado con afecto.

El Libro de Obra recoge puntualmente lo gastado.

1798

“Fábrica de la casa de la Corna.

Después de finalizada y concluida la obra de la nueva iglesia determinó el monasterio se hiciese una casa para la habitación del padre cura que había de residir allí para lo que fue necesario comprar varias herramientas palos, ferros, mazas, cuñas y otros instrumentos para las canteras y abertura de cimientos, arrancar la piedra y conducirla al sitio o taller donde se habían de labrar y componer, en efecto se abrieron los cimientos con la profundidad necesaria y concluidos estos se prosiguió en la obra hicieron las paredes, fuertes, de cantería, se compraron las maderas correspondientes para estadas, su armazón y techo, fallados cuartos y más oficinas, pisos apartamento, tabiques, puertas, ventanas y contraventanas, maineles; coste de cristales, plomo para ponerles, el de las cerraduras, bisagras grandes y pequeñas para puertas, ventanas y alacenas, tirantes, cal que se compró para hacer dichas paredes y blanqueo, deja para cubrirla, bancos, taburetes mesas, con su corredor de hierro y más conveniencia que debe tener una casa; con su importe, el de los jornales de los canteros, no sólo para la construcción de dicha casa sino también los que estos, carpinteros y sirvientes devengaron en hacer un curro de 10 cuartas de alto, su muro doble con su correspondiente en...( ARCHIVO MONASTERIO DE OSEIRA Libro de obra del monasterio de Oseira. fol 262- 263)

Como nota añadida y para que quede constancia de ello aportamos una nota del problema que por la humedad tenía en 1858 uno de los retablos pétreos y que motivó una solicitud de ayuda económica al Obispado.

La nota nos declara, como fue costumbre habitual tras la desamortización que el párroco era un fraile de Oseira exclaustrado.

9 de junio de 1858

Solicitud del cura Fray Rosendo González pidiendo ayuda económica para pintar el retablo de piedra de San Ciprián que por ser de cantería porosa se va deshaciendo. Se le concedieron 300 rls. del Fondo de Reserva.

(AHDOURENSE 02590/013/13)

*Archivero diocesano