Opinión | Salud&Placer

Queer friendly

Celebración del Orgullo LGTBIQ+.

Celebración del Orgullo LGTBIQ+. / Andre Borges (EFE)

Amigos y amigas de lo Queer: el otro día escuché en la radio el término “queer friendly” y me gustó. El LGTBIQ+Friendly es lo que está pasando ya en empresas, calles y redes sociales solo por el hecho de que estamos en junio y es el mes del orgullo; es como la semana fantástica en la que todas y todos estamos en sintonía con el colectivo. ¿Pero es real? ¿Nos importa más allá de poner un arco iris en nuestros perfiles?.

No tengo una respuesta universal a estas preguntas, pero sí creo que es positivo sacarlo a la calle, aunque no siempre exista una reflexión profunda. En esta sección, hemos profundizado sobre Transexualidad (T), Intersexualidad (I), Bisexualidad (B) y, en la anterior entrega, sobre el mundo Lésbico (L). Reconozco que el término Queer para una persona como yo, nacida a finales de los 70, es novedoso, y tengo que reestructurar bien mis creencias y pensamientos para aprender sobre esta dimensión sexual y de género.

Historia Queer

El significado literal de Queer es raro o extraño, algo fuera de lo común, si me apuras fuera de la norma, de lo normativo; en los años 80, era literalmente un insulto hacia las personas que no encajaban en la orientación y género predominantes, es decir, Cis-Heterosexuales. Pero, como otras veces ha conseguido el colectivo a base de tesón y creatividad, han dado la vuelta al insulto y lo han reclamado para identificarse como término de empoderamiento positivo que describe absolutamente la diversidad, así que para mi Queer es sinónimo orgulloso de “Diversidad Sexual”.

Queer incluye pero no limita; dentro de este término, están todas las personas LGTB, personas no binarias, asexuales, de género fluido y cualquier persona que no se identifique en una categoría establecida predominante y dentro de lo heteronormativo.

Los estudios Queer

Como os decía antes, la revolución de la diversidad sexual es relativamente reciente, por lo que era complicado hace unos años encontrar estudios y contenido académico relacionado con lo “queer”; si la idea es ser “Q-Friendly”, estaría bien saber dónde y cómo recuperar esa información.

A nivel de publicaciones científicas del área sociológica o psicosocial, encontramos varias revistas como “GLQ: A Journal of Lesbian and Gay Studies”, que cuenta ya con más de 30 años de historia, y “TSQ: Transgender Studies Quarterly”, entre otras.

En concreto, la revista GLQ ha investigado sobre temas tan relevantes como la interacción entre la privacidad y lo público de las personas queer, la intimidad y la visibilidad, el miedo, la globalización de la cultura queer, la patologización de la infancia gay (esto lamentablemente sigue pasando) y algo tan importante como las experiencias de la comunidad, que han desafiado las expectativas sociales a lo largo del tiempo.

En un marco menos académico, la teoría queer se presenta como un marco interdisciplinar, es decir, que podría enseñarse y divulgarse en cualquier foro sin atender a edad, condición social o académica, ya que esta teoría nos habla de las construcciones sociales preformadas, basadas en una norma, y a base de repetirlas estamos dándolas por “más válidas”, frente al resto, basadas en la diversidad. Judith Butler es una de las personas más influyentes en esta teoría de deconstrucción, e inspiradora de una de mis frases favoritas relacionadas con cómo tienen que ser los cuerpos: “El cuerpo en su materia es una norma, pero es una norma que puede ser resignificada y reconfigurada”.

Esta frase me hace pensar que todas la personas podemos empatizar con la teoría queer, ya que nuestros cuerpos en sí mismos están modificándose y, pasada nuestra juventud, de alguna manera dejan de ser “normativos”; sobre esa base, podemos re-significar lo que sienten otras personas, sobre su identidad, género, orientación… todas estas dimensiones, igual que nuestra cultura y sociedad, están en constante movimiento y cambio, y como estaremos de acuerdo en que ahora nos movemos muy rápido, pues estas dimensiones humanas no van a ser menos.

Es probable que dentro de unos años o meses incluso, pueda cambiar mi percepción sobre estas cuestiones, y escriba cosas nuevas y diferentes, mi opinión y el conocimiento va a cambiar y ser flexible. Así, si estos días ves muchas banderas arco iris, aunque sea por puro marketing, piensa en esa variedad de colores y en el arco de opciones y diversidad tan maravilloso que tenemos en nuestra sociedad.

Gracias por estar ahí, placeres, nos leemos y escuchamos en www.saludplacer.com.

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