Hace un lustro avancé en estas páginas -y en las de otros diarios, también de Prensa Ibérica- que la Princesa de Asturias “completará sus estudios superiores, cuando llegue el momento, con formación militar, porque como Jefe del Estado asumirá el Mando supremo de las Fuerzas Armadas”, según establece nuestra Constitución.

Entonces, Leonor de Borbón y Ortiz acababa de cumplir 13 años y era estudiante de la ESO en el colegio Santa María de los Rosales, de Madrid. Hoy, la primogénita de los Reyes, que el 31 de octubre alcanzará la mayoría de edad, ha terminado el Bachillerato Internacional en el Athlantic College de Gales, uno de los centros más orientados a la convivencia y la tolerancia intercultural de la red de Colegios del Mundo Unidos, cuyo lema es educar por la paz y la sostenibilidad del planeta. Su fundador, Kurt Hahn, fue un judío alemán que, tras sufrir la persecución nazi, quiso inculcar en la juventud la necesidad de entendimiento, compasión y austeridad para construir un futuro mejor.

Los dieciocho UWC, según las siglas en inglés, están repartidos por cuatro continentes y se coordinan por comités o fundaciones en distintos países que, fundamentalmente, allegan recursos para becar a más de la mitad de sus alumnos, con el fin de que el dinero no impida acceder a estos estudios especiales. No ha sido el caso de la Princesa de Asturias, cuyos dos cursos fueron costeados por sus padres, como serán los de la Infanta Sofía, segunda en la línea de sucesión, que irá al mismo centro. Allí, cerca de la capital galesa, en el Reino Unido, igual que su hermana mayor, mientras estudia el Bachillerato Internacional, podrá relacionarse con jóvenes de más de noventa nacionalidades, practicar mucho ejercicio físico y estar en contacto con la Naturaleza.

El 17 de agosto, según el real decreto que aprobó el Consejo de Ministros el pasado 14 de marzo, la heredera de la Corona inicia su formación castrense. Será muy conveniente y valiosa, como opina Felipe VI, junto a la Reina Letizia, para reforzar su actitud de servicio y entrega y facilitar la representación que deberá asumir en su papel institucional. A pesar de la exigencia que conlleva este periodo, Leonor está muy interesada e “ilusionada” por ingresar como Dama-Cadete del Ejército de Tierra, en la Academia General Militar de Zaragoza.

Cuando la princesa esté en el gran edificio, ante la popular escalera del cañón - llamada así por el que decora su hueco- leerá sobre el arco que la precede: “Si vis pacem para bellum” (Si quieres la paz, prepárate para la guerra). La frase en latín basada en Vegecio, especialista en asuntos marciales del Imperio Romano, resume la estrategia de la política de disuasión, acuñada quince siglos después, durante la Guerra Fría, entre 1945 y 1991: la capacidad militar que debe tener un Estado para desincentivar al potencial enemigo de un ataque.

El ejemplo más creciente lo hemos visto con la incorporación de Finlandia y Suecia a la OTAN, el Tratado del Atlántico Norte para la defensa de sus Estados miembros por medios políticos y militares. Ante la brutal agresión de Rusia a Ucrania, claramente inferior en armamento y en soldados, esos países tradicionalmente neutrales han querido cooperar con sus Fuerzas Armadas en la organización que busca preservar la libertad y la seguridad de sus aliados, al mismo tiempo que afianzan su capacidad defensiva.

Tras finalizar el curso 2023-24, Leonor de Borbón realizará el siguiente año académico, en la Armada como Guardamarina, en la Escuela Naval de Marín, en Pontevedra, y a bordo del Buque Escuela Juan Sebastián Elcano, durante el atractivo, a la vez que esforzado, viaje de instrucción por el mundo. Su tercer curso de formación militar será en el Ejército del Aire y del Espacio, ingresando en la Academia General del Aire de San Javier, en Murcia, como Alumna Alférez.

Leonor va a recibir, junto a compañeros de su misma edad, formación humana y técnica basada en la disciplina, la lealtad y la más avanzada tecnología, para servir a la sociedad española; educación similar a la que recibió su padre el Rey antes de iniciar su carrera universitaria. Además, las amistades que se forjan en estos años son muy importantes para el desarrollo integral de la persona. De hecho, es tradición en el resto de las monarquías parlamentarias europeas que los futuros Jefes de Estado adquieran asimismo formación militar y universitaria.

Por eso, el 17 de agosto de 2023 es una fecha a recordar: en el año que se ha cumplido el treinta aniversario de la incorporación de la mujer a las Fuerzas Armadas, la heredera de la Corona será la primera en la historia de España que inicia su formación militar académica. La coincidencia con el mismo día que se constituyen el Congreso y el Senado, tras las elecciones generales del pasado 23 de julio, es también muy significativa.

Una vez que se haya elegido al presidente de las Cortes y hayan tomado posesión los diputados, Felipe VI, según el artículo 99.1 de la Constitución, “previa consulta con los representantes designados por los grupos políticos con representación parlamentaria, y a través del presidente del Congreso, propondrá un candidato a la Presidencia del Gobierno “.

La Princesa de Asturias se fijará mucho en lo que haga su padre cumpliendo su deber constitucional. Lecciones cívicas y militares para la futura Reina que un día tendrá igualmente que arbitrar y moderar el funcionamiento de las instituciones, como “símbolo de la unidad y permanencia del Estado”.