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Faro de Vigo

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Pedro de Silva.

Escribiendo de oído

La captación al vuelo de conversaciones es muy nutritiva para cualquier escriba, siendo más leal cuando no cambia uno la dirección ni el ritmo del paso. Se pillan solo retazos, pero en el juego de reconstruirlos hay un disfrute añadido. Caminando por la ya casi otoñal playa rumbo a la inmersión terapéutica en la zona favorita, el escriba se cruza con un abuelo que le va explicando algo a su pequeño nieto, y deduce lo que este le ha preguntado por la respuesta que aquel va dando: que si, al crecer, la casa le queda pequeña la dejará y se buscará otra más grande. Así que habrán visto caminar bajo el agua, en la orilla misma, un cangrejo ermitaño con una concha muy pequeña y el nieto le habrá preguntado cómo se las arreglará el minúsculo crustáceo cuando crezca. Aún le faltan muchos años al niñito para que se enfrente al mercado de la vivienda, pero quizás algo resuene ya en sus oídos.

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