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Faro de Vigo

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Pedro de Silva.

Podemos (imperativo de podar)

El periodo o ciclo de las tres crisis (financiera, sanitaria, bélica) iniciado en 2006 ha dejado y seguirá dejando un rastro inconfundible, el dramático deterioro del stock de capital público y privado, con origen en la falta de mantenimiento y la resignación de los usuarios. Aunque esto afecta a toda clase de equipamientos e instalaciones, resulta patente en especial en las carreteras de todo el país. Bien, asumamos el hecho de que para el estamento gobernante el destino de las carreteras es ser consumidas poco a poco y solo se repondrán (con un coste mucho mayor) cuando el deterioro ya no permita circular por ellas. Debemos conformarnos, pues, con exigir acciones menores, como la poda de árboles, arbustos y vegetales espontáneos de toda clase que hoy impiden ver buena parte de las señales de tráfico, con grave riesgo de despiste y hasta de accidentes. Al menos eso, coño, podemos.

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