El Ayuntamiento, a través de la Conselleria de Cultura, acaba de aprobar la realización de una ruta por las mámoas o dólmenes, existentes en nuestro municipio, mediante un sendero de unos tres kilómetros que una la zona del Lago Castiñeiras con el parque Lagocheiras, recorriendo varios mámoas, como Pedralonga, Chan de Armada, etc. hasta más de una docena, que se encuentran a lo largo de esta ruta. Magnífica decisión, que aplaudimos, para poner en valor nuestro patrimonio arqueológico, para que sirva de escaparate de nuestro rico patrimonio, para los marinenses y para que sea un atractivo más para los que nos visitan. Y al hilo de esta decisión, de poner en valor nuestro amplio patrimonio arqueológico, debemos recordar, que hace unos años, la Diputación, aprobó un presupuesto para poner en valor varios castros, entre ellos el marinense de “Subida”, que necesita una excavación en profundidad para poner al descubierto la totalidad de los restos del castro. Y lo único que se hizo fue una pequeña excavación y puesta en valor de una parte, fuera del recinto propiamente dicho, del que ya teníamos conocimiento. Y reconociendo el valor del trabajo realizado, debemos decir que hoy, está abandonado, y los caminos que conducían al centro del castro intransitables, por la maleza que todo lo cubre.

El historiador marinense don. José Torres Martínez, que fue el que enseñó a muchos jóvenes marinenses de la época, la existencia de éste castro, y de parte de nuestro patrimonio, en su libro sobre la historia de la villa, habla del mismo, y dice: “Por las observaciones que hemos recabado, entendemos que es un castro de dimensiones medias con su característica orientación de norte a sur, de perímetro oval, cuyos ejes miden aproximadamente unos 70x150 m. de longitud, encontrándose situado a una altura superior a los 100 m.”

Y finaliza: “En su recinto y dirigiendo a un grupo de alumnos (Julio Pazos Gómez, Jose Andrés Santiago Touceda, Néstor Nantes Núñez, Manuel Torres Viqueira y otros), hace cerca de treinta años (1950-53), el autor ha recogido, sin necesidad de practicar excavaciones, simplemente en la misma superficie del terreno o cubiertos por ligera capa de tierra, diversos objetos, tales como trozos de vasija de barro, ánforas, molinos de mano y numerosos fragmentos de cerámica de ornamentación incisa, además de caparazones de moluscos marinos, que fueron expuestos en la A.C.A. Santa Cecilia, y que luego han sido depositados en la Biblioteca Municipal”.

Por ello reclamamos, una vez más, que se acometa una excavación profunda y total, del recinto, al tiempo que se valle el mismo para preservarlo, para que un día pueda ponerse en valor. Sería, a nuestro entender, muy interesante y atractivo para nuestro municipio.