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Faro de Vigo

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DESDE MI ATALAYA

Manuel Torres

Mujeres ejemplares

Como realmente no todo es malo, ni mucho menos, en nuestra villa, y efectivamente hay muchas cosas buenas, que debemos valorar, aunque desgraciadamente la mayoría las desconocemos, y por ello, seguramente, hablamos poco de ellas, pero entendemos que por eso mismo, es conveniente y necesario comentar aquellos hechos o situaciones en las que hay que resaltar, en los que la generosidad, la unión y la colaboración ciudadana, resulta un ejemplo a seguir, por dos motivos: primero y principal para agradecer públicamente s trabajo, y dar a conocer a aquellas personas que colaboran con la sociedad, y segundo para que cunda el ejemplo y sea un “xeito” de vivir de los marinenses, porque somos una sociedad muy poco dada a hacer piña, y todo lo que se hace, en este sentido, es por la iniciativa y preocupación de unos poco, y a veces, de una sola persona, que, casi siempre, con el tiempo, se quedan solos.

Por eso hoy, tenemos la satisfacción y el orgullo de hablar de unas señoras, que voluntariamente, y por su compromiso personal, que cada vez que pasamos y las vemos trabajar, nos dan ejemplo de compromiso, en el que llevan más de veinte años, encargándose de preparar las alfombras para la procesión del “Corpus”, en la calle Jaime Janer, desde el cruce con Concepción Arenal, hasta la calle Almuiña, una labor ardua y sacrificada, que estas señoras, una docena aproximadamente, realizan durante un mes, la mayoría del edificio nº10, y algunas vecinas. Por su compromiso que realizan desde hace tantos años y por su entrega a esta labor, en nuestra opinión, son merecedoras de los mayores reconocimientos, cosa que modestamente, hacemos con total convicción, esperando que su ejemplo se transmita para mantener esta gran tradición marinense que es la “Procesión de Corpus”, otrora la más importante de nuestra villa, a la que acudían multitud de gente de todos los alrededores, y que en la procesión, participaban todos los santos que había en nuestra parroquia, con sus paradas en los altares de tradición, y mucho más reciente en el primer tercio del siglo pasado, las compañías de marinería del polígono primero, y después los alumnos de la E.N.M., que le daban uniformidad y colorido a la procesión.

Porque las mujeres son el soporte imprescindible de nuestra sociedad, las que mantienen la coherencia familiar, con las tradiciones, el orden y la disciplina, por ello debemos ensalzar sus labores y el ejemplo que diariamente nos dan, que nos reconforta y nos dan fuerza para seguir, como pilar de la sociedad cristiana a la que pertenecemos.

A estas mujeres esforzadas, que dedican todo su tiempo libre, después de las faenas caseras o del trabajo, nuestra admiración y respeto, por lo que hacen por la comunidad y por el ejemplo que nos dan, qué en vez de estar en una cafetería o terraza, lo dedican a un acto piadoso que nos atañe a una mayoría de marinenses, por el que le estaremos eternamente muy agradecidos, con el deseo que cunda el ejemplo.

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