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Faro de Vigo

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Pedro de Silva.

Amber y Johnny

Es pronto para saber la influencia que acabe teniendo el asunto Depp contra Heard en el movimiento frente a los abusos sexuales y la violencia de género (MeToo), pero estas cosas pasan cuando la caja principal de resonancia es la gran esfera mediática, con escenario central en Hollywood. El movimiento experimentó una formidable inflación con el caso del productor Harvey Weinstein y ahora podría tener un deflactor tras el combate entre dos héroes, la princesa Mera, de Aquaman, y el pirata Jack Sparrow, de Piratas del Caribe. Hollywood, con sus vidas mestizas de realidad y ficción, sigue siendo el gran teatro del mundo, en el que se representa su moral pública. Pero como fuera de la escena pública el abuso sexual y la violencia seguirán marcando la vida de cientos de millones de mujeres, su necesaria lucha debería robustecerse yendo siempre con la verdad por delante.

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