Opinión

Marcelino Otero

Alienación tecnológica

El límite o el condicionamiento de la personalidad impuesta a los individuos por factores tecnológicos van mucho más allá que los factores de tipo social, economico o cultural que han caracterizado a la alienación. Para mi esta debería ser una de las conclusiones que se debaten sobre la utilización de la, vamos a decir a modo amplio, digitalización que estamos experimentando en nuestro comportamiento humano con internet y el avance de las capacidades tecnológicas en las comunicaciones digitales.

Recientemente un periodista muy reputado en nuestro país comunicó al mundo que no tendría WhatsApp y por tanto todos los que quieran comunicarse con él no podrían hacerlo por este medio y destacaba a modo de liberación que se sentía otra persona, libre de la atadura de la comunicación instantánea que permite ese medio tecnológico.

Esto me ha dado pie a que sin entrar en el debate si debemos aislarnos o no de las tecnologías de la información y comunicación para continuar nuestra vida de forma libre de las ataduras de la comunicación global e inmediata, creo que sería bueno para poner las cosas en su sitio que los avances tecnológicos en sistemas de información y comunicación, por su generalización han sido pensadas para mejorar la productividad y eficiencia de los sistemas y procesos económicos y también es verdad que han facilitado nuevos modelos de negocio que han podido desarrollarse rápidamente al poder universalizarse el uso del móvil, el ordenador y el resto de equipamientos y aplicaciones que se han ofertado a la sociedad en su conjunto a precios realmente accesibles para una gran mayoría de personas.

Ahora bien, una videoconferencia prácticamente gratuita que hace aumentar la comunicación social en una familia, por ejemplo, permitiendo a sus miembros separados por la distancia geográfica por razones de estudio, de trabajo u otras, comunicarse aplicando alta tecnología, en la transmisión del audio, del video, aporta un avance infinito, pero hay que reconocer que la extensión de esa tecnología ha sido impulsada para otra cosa y no precisamente para mantener una sencilla aunque muy importante conversación familiar.

El uso banal e intensivo de las redes sociales y de las tecnologías asociadas, podrán seguramente causar daño por la alienación que supone, pero sin duda el avance tecnológico en la digitalización, la implementación del 5G y todas las tecnologías asociadas en los usos económicos es innegable.

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