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Luis M. Alonso.

sol y sombra

Luis M. Alonso

Una amenaza real

Hay que aborrecer las bocas que predicen desgracias eternas, pero en las actuales circunstancias no es fácil mostrarse optimista con respecto al futuro más inmediato. Únicamente existen razones, como escribió Rostand, para sentirse optimista sobre el porvenir del pesimismo. Si nos fiamos de Putin, el pesimismo lo encarna una amenaza constante de destrucción, que tras la agresión al país vecino empieza a palparse en el resto de las fronteras del Este. Finlandia y Suecia tienen decidido solicitar el ingreso en la OTAN en cuestión de días, poniendo fin a décadas de neutralidad. Ambos países nórdicos, durante mucho tiempo, se mantuvieron no alineados para evitar antagonismos con la gran potencia regional, pero ahora ven que el panorama de la seguridad europea ha cambiado con la invasión rusa de Ucrania y se sienten seriamente amenazados por un líder tan impredecible como beligerante.

Las preocupaciones de Finlandia nacen de la vecindad y han sido prácticas: comparte una frontera de 1.300 kilómetros con Rusia y declaró su independencia en 1917 después de más de un siglo de sumisión a Moscú. Su Ejército luchó dos veces contra las fuerzas soviéticas durante la Segunda Guerra Mundial antes de ceder alrededor del diez por ciento de su territorio. Carelia ha sido siempre un motivo de disputa. Más tarde, un acuerdo de cooperación en 1948 aisló a los finlandeses de Europa occidental. Salieron del aislamiento tras la caída de la Unión Soviética y con la adhesión a la UE. Ahora piensan que tienen que hacer el resto del camino de la alianza militar atlántica para mantenerse a salvo. Putin ya ha anunciado como respuesta un corte inmediato en el suministro eléctrico, y en Rusia se habla del despliegue de armas nucleares en el Báltico. La oposición hasta ahora de Suecia a la OTAN había sido más bien por motivos ideológicos que prácticos, desde que los suecos se quisieron ver a sí mismos partidarios del desarme y mediadores internacionales. Este momento crítico de la historia les ha hecho recapacitar.

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