Es verdad que, en Galicia y España, han mejorado algunas cuestiones en las últimas semanas. El fin de la huelga del transporte y la moderación de los precios de carburantes y electricidad, en parte por medidas y anuncios del Gobierno, han aliviado tensiones. También ayuda la retirada de las mascarillas o el rebote del turismo.

Pero, objetivamente y a escala global, hoy estamos peor que hace un mes. La guerra en Ucrania se prolonga sin que existan motivos para el optimismo y la crisis de la guerra se superpone a los estertores de la pandemia. Sin duda, los peor parados son Ucrania y, en segundo lugar, Rusia. Pero las consecuencias negativas nos van a seguir alcanzando por la vía del precio de la energía y otros suministros en los que ambos son grandes exportadores. Desde los cereales al girasol, pasando por componentes clave para la industria de la automoción y la electrónica. Todo esto viene a sumarse a los problemas de suministro y logística a escala internacional previos y que la incidencia de la variante Ómicron en China en las últimas semanas va a empeorar.

Y sobrevolando el escenario, la amenaza de que la actuación de Rusia vaya a provocar en los próximos años un proceso de fragmentación en bloques económicos (y políticos) que nos hagan perder parte de las ventajas de la globalización y complique, si cabe, la tarea de afrontar el gravísimo desafío del cambio climático, ante el que la acción concertada, global y urgente es el único camino posible.

Sin duda, necesitamos una revisión de las cadenas de valor añadido mundiales para hacerlas más sólidas ante disrupciones de todo tipo. Eso pasará, seguramente, por diversificar producciones hoy concentradas. Pero cooperando en paz todos salimos ganando. Por eso, es esencial que la guerra se detenga y que se alcance un equilibrio asumible para las partes que permita evitar esa separación de bloques. Sin Putin sería más sencillo. Pero me temo que, al menos a corto plazo, no podremos despejarlo de la ecuación. Confío en que China, con una lógica económica más estándar que la que esta mostrando Rusia en estos momentos, ayude a esa solución al conflicto. Le va mucho en ello.

*Director de GEN (Universidade de Vigo)