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Francisco García Pérez opinador

Lo que hay que oír

Francisco García Pérez

Chuletas para (no) leer el “Ulises” de Joyce

En el centenario de una obra alabada y vituperada como pocas en la historia de la literatura

Hoy se cumplen cien años de la llegada a manos de Silvia Beach –la dueña de la librería parisina Shakespeare & Company– de los dos primeros ejemplares del “Ulises”, del irlandés James Joyce (JJ), novela de la cual era editora y que se convertiría para unos en la narración capital del XX y para otros en un petardo monumental (por tamaño y por petardo). Desde que tengo uso de razón literaria, he oído abominar de ella, aplaudirla a rabiar, jurar que se había leído esa epopeya de un hombre del común durante un día común, y asegurar haberlo intentado pero nada. Como en cenáculos, redes sociales, mesas redondas, conferencias, pódcast y blogs y tuits, ponencias y congresos y tal y cual se hablará mucho del “Ulises”, no quisiera yo que mis lectores se quedasen mudos –en esta época del simulacro total–, por lo que les regalo estas 20 chuletas conversacionales para colocarlas en cuanto les pete y que puedan fardar sin necesidad de meterse al cuerpo cerca de sus mil páginas, que ya me las he metido yo por ellos.

Caricatura de James Joyce. Pablo García

1. Cambio el “Ulises” por cualquier novela de Virginia Woolf: nació y murió en los mismos años que JJ y detestaba la novela.

2. La novela me parece un sumario de la mucha necedad que alberga la mente del hombre inteligente, decía Juan Benet, que también.

3. Me basta para admirarla el monólogo final de Molly, aunque suelo llamarla Marion, por su nombre de pila, tan familiarizado estoy.

4. Justo al revés me ocurre con su marido, Leopold Bloom, a quien siempre me refiero como Poldy.

5. El joven Dedalus y el viejo Bloom son las dos caras de JJ.

6. No me habléis de prodigios: escalé el Urriellu en invierno y leí “Ulises” en dos sentadas, ahí lo dejo.

7. Siempre voy a Dublín el 16 de junio a celebrar el Bloomsday (si no va, no salga usted de casa ese día, para disimular).

8. Para mí, siempre es 16 de junio de 1904… (se aconseja mirada ensoñadora).

9. Odio esa pirotecnia: el maldito monólogo interior recreándose en sí mismo.

10. No se entiende hasta que se encuentran todos sus paralelismos con la “Odisea” de Homero. (Expresión erudita).

"He oído abominar de ella, aplaudirla a rabiar, jurar que se había leído esa epopeya de un hombre del común durante un día común, y asegurar haberlo intentado pero nada"

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11. Ah, la librería Shakespeare & Company... Mi primer viaje a París... Sylvia Beach... (véase la acotación del punto 8).

12. Al releerla y llegar al capítulo 4.º, siempre me preparo unas buenas cazuelas de casquería.

13. (Con energía): Hay dos temas en el “Ulises”: el antisemitismo y el nacionalismo, se acabó.

14. Es una novela que empieza dos veces: con Dedalus y con la aparición de Bloom.

15. Es el arquetipo de lo ilegible. (Dígase muy enfadado y ofendido).

16. ¿No veis que JJ cumplía 40 años en 1922? “Ulises” es un reflejo de la crisis de los machistas cuarentones heteropatriarcales pitopáusicos.

17. JJ puso a Trieste en el mapa y con eso ya vale. Hoy es destino turístico. Hace nada no la conocía nadie.

18. ¿No sabéis que se quedó tuerto de tanto darle al vino blanco? ¿Que era muy quejica y que el muy vago solo aspiraba a vivir de las mujeres?

19. Cómo me enternece su confesión, su resignación, al atacarle tantos males físicos juntos: “Me lo tengo bien merecido por mis muchas iniquidades”.

20. Las cartas de JJ a su mujer no eran porno duro: eran guarradas puras.

Y cuenten ustedes como propias estas dos anécdotas:

1. Torrente Ballester asistió de casualidad, en unos estudios de la parisina isla de San Luis, a la grabación de una lectura cuyo desarrollo controlaba un tipo pelirrojo. Preguntó quién era: “Se llama Samuel Beckett, es el secretario del que está hablando”. El que hablaba era JJ.

2. Estelle Oldham rechazó a William Faulkner para irse con otro. Luego, volvió con él y se casaron. Pero, como castigo, la obligó a leerse “Ulises” durante el viaje de bodas.

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