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Pilar Alegría

Día Internacional de la Educación

Pilar Alegría

Ministra de Educación

Sois un ejemplo

Quiero dar las gracias a los niños, niñas y jóvenes de los centros educativos de España

Día Internacional de la Educación Leonard Beard

Con motivo del Día Internacional de la Educación quería aprovechar para dirigirme a vosotros y vosotras, a los más de ocho millones de niños, niñas y jóvenes que se forman en las aulas de los centros educativos de España.

Lo primero, gracias por vuestra paciencia. Sabemos que no han sido meses fáciles en clase. Cada día hacemos todo lo posible para que sigáis aprendiendo, junto con vuestros compañeros y compañeras. Sabemos lo importante que es contar con un lugar seguro donde desarrollar vuestro talento. Las personas adultas solemos recordar los años del cole como una etapa muy especial. Yo misma, por ejemplo, decidí ser maestra porque tuve la suerte de crecer en una escuela de pueblo en la que me sentía en familia.

Sabéis que llevamos muchos meses luchando contra el COVID-19, un enemigo invisible que nos ha arañado a todos y al que hemos aprendido a hacer frente. Y, por eso, os quería dar las gracias, por plantarle cara usando la mascarilla, extremando las medidas de higiene. En definitiva, por cuidaros y cuidar a los que os quieren. Os lo hemos pedido más de lo que nos gustaría, pero lo hacemos para protegeros y también para cuidar a las personas que os rodean. En cuanto sea posible, dejaréis de usarla. También sé que este tiempo os hemos insistido en cómo lavaros bien las manos. A veces, los gestos sencillos son los que nos ayudan a vivir mejor.

"Gracias por vacunaros. Las vacunas nos están ayudando a parar los pies al coronavirus"

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Gracias por vacunaros. Las vacunas nos están ayudando a parar los pies al coronavirus. Y os agradezco que colaboréis en este asunto que tanto nos preocupa. Miles de científicos y científicas trabajan sin descanso para que podamos volver a juntarnos sin miedo al contagio.

Gracias por seguir también las clases desde casa. Cuando no podéis acudir al aula, habéis tenido que echar mano de una tablet o un portátil y algunos, incluso, del teléfono móvil. Para vuestras familias no ha resultado nada fácil, sobre todo para quienes no disponéis de buena conexión a internet o quizás ni siquiera tengáis acceso a ella. Os prometo que vamos a trabajar duro para que ninguno de vosotros ni de vosotras se quede fuera.

Gracias por compartir espacios. Ya sea en el colegio o en casa, seguro que os ha tocado adaptaros a una nueva situación, a veces incómoda, lo sé. Vuestros padres y madres también han tenido que hacer un gran esfuerzo. Compartir mesa, compartir ordenador, compartir habitación…

Gracias por respetar los límites. Os hemos pedido colaboración para permanecer en vuestra burbuja y no mezclaros con otros grupos. Espero que no tardemos mucho en recuperar la libertad de movimiento en el patio y en todos los espacios comunes. Mientras tanto, por favor, seguid escuchando a vuestros profesores.

Gracias también por tratar a las chicas como iguales. Esto es algo muy importante para eliminar la violencia machista, que cada año mata a muchas mujeres e incluso a niños y niñas. Estamos impulsando muchas actividades y proyectos para que las chicas y los chicos crezcáis con las mismas oportunidades y en igualdad.

Gracias por ser amables. Como sabéis, el acoso escolar existe. Y, aunque cada vez lo detectamos antes y podemos prevenirlo, os pido por favor que estéis atentos/atentas para frenarlo a tiempo. No podemos permitir la violencia en las escuelas, ni que se extienda a las redes sociales. Aprendamos a convivir con personas diferentes, por cultura, por religión, por nivel económico, por rasgos físicos, por género, por orientación sexual, por capacidad intelectual, o por lo que sea. Nada justifica la violencia. Hagamos de las escuelas un ejemplo de convivencia para el mundo.

"No podemos permitir la violencia en las escuelas, ni que se extienda a las redes sociales"

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Gracias por cuidar del planeta. En las escuelas se enseñan muchas cosas importantes, entre ellas, también a cuidar el planeta donde vivimos. Lo que aprendáis en clase lo llevaréis a casa. Os animo a que hagamos esa revolución pequeñita en el día a día: reciclar, utilizar de forma adecuada los materiales, dejar limpios los parques, no desperdiciar alimentos… Os sugiero, además, un truco: pedid a vuestras familias que os lleven a la naturaleza, acercaos a los árboles, subid montañas, cruzad ríos, buscad aventuras al aire libre.

Y gracias por soñar un mundo mejor. Vuestros sueños mueven el mundo. Tenéis capacidad de contagiarnos vuestras ganas de luchar, de mejorar y de solucionar problemas. Cuando visito una escuela, un instituto o un centro de formación profesional, me emociono al ver los dibujos que cuelgan de las paredes, las voces jóvenes, los gritos de alegría, la energía positiva que transmitís. Aprendo al escucharos: vuestra imaginación no tiene límites; vuestras ganas de cambiar el mundo, tampoco. Seguid soñando porque los sueños a menudo se hacen realidad.

Cada mañana, cuando llego al ministerio, pienso en la responsabilidad que me ha encomendado el presidente del Gobierno, como ministra de Educación y Formación Profesional: contribuir a que esos miles de horas que pasáis en clase os resulten provechosas para formaros como personas respetuosas, libres, sensibles, afectuosas, con conocimientos suficientes para adaptaros a un mundo que cambia a toda velocidad. Gracias por vuestro esfuerzo diario, sois un ejemplo para nosotros.

*Ministra de Educación y Formación Profesional.

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