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Faro de Vigo

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DESDE MI ATALAYA

Manuel Torres

El Belén olvidado

Casi sin darnos cuenta, se acaba el tiempo de Navidad, absorbidos por la vida moderna de los clásicos atractivos consumistas de ocio, regalos, fiestas, diversión, …, que ya constituyen una tradición, pero no podemos olvidar que la tradición, también es, y debe ser, tiempo de paz y de buenos propósitos. Los cristianos tenemos también tradiciones, que vienen del principio de los tiempos, transmitidas a lo largo de la historia de generación en generación; y entre ellas están: la construcción del Belén o Nacimiento, el cántico de villancicos o la Cabalgata de los Reyes Magos, tal como fuimos enseñados por padres y abuelos. Sin embargo, comprobamos como poco a poco, casi de puntillas, se van introduciendo otras, extrañas y ajenas a nuestra cultura, y que, de alguna manera, van desplazando a las nuestras, sin que nadie haga algo para reavivar nuestras propias tradiciones.

Decimos esto, porque el Belén o Nacimiento, era una costumbre muy arraigada entre los marinenses, de tal manera que en gran número de viviendas se hacia todos los años, de diferentes tamaños, de acuerdo con los espacios disponibles, y en cualquier caso se ponía el Misterio. Porque el belén es un tradicional motivo navideño para niños y mayores. Todos los que de niños hemos hecho nacimientos, recordamos con gran alegría como ahorrábamos unos patacones, pocos desgraciadamente, para comprar una figura o dos, cada año, y así íbamos aumentando nuestro belén, reuníamos los materiales necesarios, íbamos al monte por el musgo, etc., y nos producía una gran alegría y orgullo, nos reuníamos para cantar villancicos y muchos todavía conservamos las figuras y sus casas, y de mayor o menor amplitud, seguimos haciéndolo, o en otros casos hemos pasado el testigo a nuestros hijos y nietos. Hoy parece que el Belén está olvidado.

Y esta tradición, era fomentaba por sociedades y por el concello, que cada año convocaban el concurso de “Nacimientos en las casas”, de losa que guardamos gratos recuerdos. Por eso ahora, Santa Cecilia, cambió de rumbo, y cuando antes sus fundadores, fomentaban esta tradición, ahora no quieren saber nada, mal vamos. Otras asociaciones como el Liceo Casino, ACIMA, etc., hicieron lo mismo. Por eso entendemos que es necesario revivir esta bonita tradición, que ocupaba a los niños en el tiempo de Navidad. Es cierto que el Concello, sigue con la tradición, aunque había que decirle, y le decimos, que hay que cuidarla más. Porque este año, la mitad de los días estaba apagado, y otros encendido todo el día. Abandono, podríamos decir, por arte de los responsables. Por otra parte, su escenificación no fue muy acertada, pues las figuras apenas caben, por falta de altura, y el lugar, no fue el más adecuado, y mejor sería al pie de las escaleras de la plaza, entre los dos árboles de la fachada, pues tendría más visibilidad y estaría más destacado. De todos modos, insistimos en que el lugar tradicional es bajo la torre del reloj, que esperamos que el año que viene pueda montarse, una vez acabadas las obras de la iglesia. Y que el próximo año no se olviden de convocar el concurso de belenes en casas. Todo para que el belén no se olvide.

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