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Faro de Vigo

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Pedro de Silva.

Tres deseos (que son uno) para el año que berrea

Cumpliendo con el tradicional rito para el año en pañales, prefiero desear quimeras que algo verosímil que al acabar 2022 nos pase factura de frustración. Nada, pues, de salud, dinero o amor (aunque la conjunción astronómica de las 3 sea rara). Como primer deseo pido a los hados y hadas –evitando el hades– que deparen a nuestra patria y sus patrias varias un puñado al menos de personas con independencia de criterio y comprometidas sin amarres con su independencia personal. El segundo deseo es que quienes quitan y ponen las empleen en los diversos consejos, instancias y organismos reguladores, para que hagan de las suyas, empezando por ventilar las salas. El tercer deseo es que los independientes sobrevivan a la prueba al menos una temporada y se habitúen al vacío que se forma alrededor de todo independiente. Sería una revolución, pero tranquilos, mis deseos no se cumplirán.

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