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Faro de Vigo

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Pedro de Silva.

Para colmo: “Cerrar el año”

Aparte las celebraciones familiares, empresariales y sociales; las felicitaciones y contrafelicitaciones; las compras en espacios aglomerados evitando aglomeraciones; el montaje en tiempo y forma de un decorado doméstico con sus aderezos lumínicos; la tensión dramática entre ceder a los apetitos del cuerpo (sección ingestas) y reprimirlos para no arruinarlo; la obligada impostación de alegrías y jolgorios cuando el ánimo decaído del solsticio invernal suele volvernos taciturnos; aparte de todo eso, lo que para alguna gente hace insufrible la Navidad es el afán de cierre de ejercicio, sin dejar flecos y cumpliendo objetivos, que preside la parte productiva de la existencia, como si en ello le fuera la vida al jefe de cualquier cosa y la sospecha de que quizás le vaya. Así que las navidades finalmente están bien (vengan, a pesar de todo), pero nunca maridan con descanso.

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