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Faro de Vigo

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Luis M. Alonso.

sol y sombra

Luis M. Alonso

Diferencia con matices

La novelista canadiense Rachel Cusk ha dicho que si a los veinte años se hubiera podido convertir en hombre lo hubiera hecho. Seguro que otras mujeres lo han pensado en alguna ocasión debido al hecho discriminatorio de género bastante probado en la sociedad. La misma Cusk sostiene que si naces mujer no naces libre, cosa que dependiendo del momento y sobre todo del lugar se agudiza enorme y trágicamente. Únicamente echo en falta en las feministas que el ardor que emplean en el mundo occidental en defensa de sus derechos menoscabados no lo reviertan en una ola combativa de solidaridad con las mujeres que nacen, parafraseando a Cusk, absolutamente esclavas como sucede en las teocracias islamistas, en los feudos y emiratos, y en muchos otros lugares del planeta.

El problema de las relaciones entre el hombre y la mujer parte en creer que uno y otro son diferentes por la circunstancia de pertenecer a sexos distintos

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La sufragista británica Emmeline Panhurst no pensaba exactamente igual que Cusk. Se encontraba pronunciando uno de sus feroces discursos contra el sexismo de la época que negaba el voto a las mujeres, cuando un asistente le preguntó si le gustaría ser un hombre. Ella respondió: “A mí no… ¿y a usted?”. De esa manera no volvió a despertar la curiosidad de su interpelador.

El problema de las relaciones entre el hombre y la mujer parte, en buena medida, en creer que uno y otro son diferentes por la simple circunstancia de pertenecer a sexos distintos. Durante un tiempo se practicó aquello de “vive la différence” en el sentido más erróneo de la expresión francesa, que simplemente venía a consagrar que las diferencias no existen y que cuando se produce el resquicio que nos distingue lo único que queda es celebrarlo plenamente. Y el problema verdadero del problema es que, a pesar de todo, esa supuesta diferencia, además de influir en los derechos de las mujeres y en la igualdad, repercuta en la integridad física. Como sucede cada vez que se produce un acto de violencia.

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