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Algo más que parte de la solución

Los autónomos, antes de que el COVID formara parte de nuestras vidas y cambiara radicalmente la forma en la que nos relacionamos, ya formábamos parte de la solución. Es sencillo comprobarlo en territorios como el de Pontevedra. Mantenemos y renovamos tradiciones, asentamos población, generamos empleo –el nuestro y el de otras personas–, damos servicios esenciales, formamos parte de los hilos que nos mantienen unidos como sociedad. En el contexto económico en el que nos encontramos, saliendo de una crisis económica sin precedentes, el colectivo de autónomos necesita, para afianzar esa tendencia, más que nunca, el apoyo de todas las instituciones públicas. En unos días, la Xunta abrirá un nuevo plazo del Plan de Rescate para autónomos y empresas con el que se ayuda a pagar las deudas que el colectivo no ha podido afrontar en pandemia. Es una pena que los requisitos impuestos por el Gobierno central no hayan sido más accesibles y sensibilizados con la realidad del tejido empresarial. Hemos perdido la oportunidad de ayudar de verdad.

Por lo visto solo aspiramos a un verdadero apoyo aquellos que creemos que el modelo productivo español es correcto. Lo que hace falta no es cambiar dicho modelo en aras de una mal entendida modernización. Lo que hay que hacer es productivo el modelo. Y en Galicia hay muchas empresas y autónomos que eran completamente viables en marzo de 2020 y que lo serán si nos dejan trabajar. Empecemos, por cierto, por apoyar en todos y cada uno de los municipios a los pequeños comerciantes hasta llegar a potenciar la internacionalización de nuestros productos.

El 70% de los autónomos no saben qué es la recuperación aún y prácticamente un 30% no espera recuperarse hasta 2023. Había, todavía, a fecha 30 de septiembre, 3.453 autónomos en cese de actividad, de los 67.799 en la provincia, y cientos de autónomos viviendo una situación muy complicada tras 17 meses de pandemia.

Y el resto de lo que nos rodea, obviando la pandemia, no es que sea una alegría. Las energías nos castigan cada vez más y duplican los costes de nuestros negocios hasta dejarnos sin margen. La luz, con carácter general, ha subido un 44% en el último año, los carburantes un 23%. Vamos a afrontar un invierno muy duro.

"El 70% de los autónomos no saben qué es la recuperación aún y prácticamente un 30% no espera recuperarse hasta 2023"

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A todo esto sumamos con los Presupuestos Generales del Estado presentados para 2022 un nuevo empujón al vacío. Suben las bases de cotización y por lo tanto las cuotas. Hablamos de un incremento de entre 95 y 390 al año, dependiendo de si cotiza por la base mínima o por la máxima. Pongamos las cifras sobre la mesa, un autónomo societario en base mínima (su mecánico del taller, su gestor, su proveedor de aceite…) abonará de cuota a la seguridad social, ingrese lo que ingrese, cada mes de 2022, 377,87€, y un autónomo persona física (su profesor de inglés, su panadero, su fontanero, su taxista), como mínimo 293,94€.

Así, sencillo, a sumar a todo lo demás. Para más inri, esta subida se ha hecho por primera vez en 15 años sin consulta previa con los agentes sociales.

El objetivo del Gobierno debería ser eliminar trabas, bajar impuestos y facilitar la actividad a los autónomos y a los nuevos emprendedores. Y sin embargo, sigue empeñado en ponerle zancadillas a los autónomos. Por todo ello, hemos instado al gobierno de la nación a paralizar la subida de las bases mínimas de cotización de los autónomos en 2022. No es el momento. Los autónomos primero se tienen que recuperar y después se les podrán exigir mayores cotizaciones. Y tendrán que articular un mecanismo por el que aquellos que no ingresan lo suficiente no paguen cuotas del todo excesivas y no adecuadas.

En su lugar, lo que se debería hacer es ampliar lo que se ha demostrado que funciona: ampliar la tarifa plana de 60€ de 12 meses a 24 meses. Los resultados están ahí, casi 9 de cada 10 autónomos que iniciaron su actividad incentivados por la tarifa plana mantienen su actividad transcurridos esos 2 años, lo que da buena nota de que hay incentivos al fomento del empleo, y sobre todo del empleo al trabajo autónomo, que funcionan. Al igual que iniciativas como la Estrategia de Retorno de la Xunta deben servir para poner en valor el talento de los autónomos y la valía de nuestro colectivo.

Ayuden a los autónomos y no les pongan más zancadillas, es el camino correcto.

*Presidente de la Asociación de Autónomos y vicepresidente de la CEOE

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