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Herminio Huerta

Para cambiar

Herminio Huerta

Se acaban los regalos

El coste de la mejoría

Con la pandemia en regresión y la buena marcha económica de Europa, ya se vislumbra un endurecimiento de la política financiera del Banco Central Europeo (BCE), más concretamente, en el programa de ayuda de emergencia conocido como PEPP.

Este programa que lanzó el BCE en marzo de 2020 para amortiguar los efectos del coronavirus, ha comprado hasta la fecha más de 140.000 millones de euros de deuda pública española, lo que supone prácticamente el importe que emitió nuestro Estado durante la crisis; pero, a partir de noviembre, se producirán cambios pues se ha decidido una desaceleración en el ritmo de las adquisiciones netas de activos. Es decir, nos quitan una muleta de las dos que nos prestaron, aunque, para no asustar a los mercados, las autoridades europeas han decidido que la retirada de estímulos (eso que se llama ‘tapering’) será paulatinamente moderada.

Sin embargo, como se prevé que el producto interior bruto europeo a final de este año alcance el nivel anterior a la crisis, yo creo que ese retoque o recalibración de las ayudas no es más que el aviso de que pronto se quitará la otra muleta; esto es, irán rebajándose los auxilios mas rápidamente, aunque no se espera una retirada radical hasta el segundo semestre del 2022.

Por otra parte, la recuperación, la subida de la energía, la escasez y encarecimiento de las materias primas y otros productos están avivando la inflación que, en agosto, llegó al 3% en la Eurozona y, aunque las autoridades económicas aseguran que será controlada, no parece tan claro que lo consigan, pues ese mismo repunte esta teniendo lugar en EE UU y en el resto de países desarrollados. Y la caja de herramientas financieras de los bancos centrales se ha ido agotando.

La consecuencia de este escenario es que, a la vuelta de la esquina, seguramente en el cuarto trimestre de 2022 –en Estados Unidos antes–, se espera la subida de tipos de interés y, ese si es otro problema de calado para nuestro sistema económico dado el nivel que hemos alcanzado de endeudamiento.

Miren ustedes, que los tipos de interés suban es algo necesario después de un periodo anormal de un lustro en que se han mantenido al cero, pues va contra la lógica natural de la economía que una mercancía tan especial como el dinero sea gratuito para los préstamos y no retribuya a los ahorradores.

España, con una deuda pública de 1,4 billones (el 125% del PIB), una hipotética subida de tipos del 0,5% supone que hay que destinar 70.000 millones más para pagar los intereses de nuestra deuda y esa cifra se tiene que restar de alguna partida del presupuesto nacional e incrementar los impuestos. Eso mismo ocurrirá con el endeudamiento de empresas y particulares, sobre todo con las hipotecas, lo que se traduce en que habrán que destinar mas recursos para pagar las deudas.

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