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José Manuel Ponte

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José Manuel Ponte

Una lista de imbéciles famosos

La mesa de diálogo entre los gobiernos de España y Cataluña

Entre los acuerdos de investidura que firmaron el PSOE y ERC para intercambiar favores estaba la creación de una Mesa de diálogo entre el Gobierno de España y el ‘Govern’ de la Generalitat de Cataluña. La iniciativa era loable en la medida que suponía el compromiso de buscar salidas negociadas al llamado conflicto catalán. Un conflicto que había derivado en un referéndum ilegal, en una ridícula declaración de independencia que duró cinco segundos, en la rocambolesca fuga a Bruselas del presidente Puigdemont y de un puñado de fieles y, por fin, en el juicio ante el Tribunal Supremo de los dirigentes independentistas que no se escaquearon y que concluyó con la condena a prisión de todos ellos y el posterior indulto. Abocados unos y otros, a una guerra de trincheras inamovibles, el panorama político y económico de esa región española se presentaba tétrico. Dando por muerto, o desaparecido, el “procés” y descartada otra declaración unilateral de independencia no se imaginaba de donde podría venir el impulso necesario para poner en movimiento esa mole de inconsecuencias, ensoñaciones y delirios varios.

La derecha española (no la catalana que es la Junts de Puigdemont) acusa al PSOE de ocultar las concesiones que está negociando Sánchez con los independentistas a cambio de que estos le ayuden a prolongar su estancia en la Moncloa. Por días, por semanas o por años, da igual, porque la obsesión enfermiza por dormir en ese edificio madrileño no tiene una motivación política, ni patriótica, ni de servicio público, sino un puro capricho personal. Un argumento que se repite, hasta el aburrimiento allá donde se encuentren el señor Casado, el señor Abascal, o la señora Arrimadas y anden por la cercanía algunos periodistas dispuestos a escucharlos.

La derecha española acusa al PSOE de ocultar las concesiones que está negociando Sánchez

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En su última, y bien nutrida, lista de “imbéciles famosos” (Trump, Boris J., López Obrador, Maduro, Bolsonaro, Erdogan, Lukashenko, Orban, Daniel Ortega y tantos otros) el escritor Javier Marías incluye también a Pablo Iglesias, a la madre de sus hijos, Irene Montero, a Pablo Casado y de forma muy destacada a Díaz Ayuso (“No para de decir simplezas”) y, para sorpresa de algunos, a “su discípulo, o imitador, Pedro Sánchez”. Remata Javier Marías su airado articulo con este párrafo: “Del más famoso imbécil moral de todos habrá que hablar otro día, hoy no caben sus meteduras de pata y sus tontadas”). No cita a nadie en concreto pero se adivina perfectamente a quien se refiere.

Entre mis capacidades no se encuentra la adivinación política, y habrá que esperar un tiempo para saber si Sánchez tenía o no razón en su apuesta por crear una Mesa de diálogo que acabe con la crispación. Dialogar dialogarán bastante pero acordar, lo que se dice acordar, me temo que muchísimo menos. La pretensión de una parte del electorado catalán de convertir una comunidad autónoma del Estado español en un Estado independiente no reúne la fuerza necesaria para salir adelante. Desde fuera de la Mesa cunde la impresión de que (salvo cuatro alucinados) los políticos profesionales están empezando a buscar la manera de ir dando por acabado discretamente el proceso independentista aunque sustituyéndolo por un formato federal. Mientras tanto, habrá más cesiones de competencias estatales a la Generalitat . Y más dinero y más amnistía.

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