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Carmen Pérez Novo.

Creencias positivas

Vivimos tiempos de crisis. Económica. Sexual. De valores. Sobre todo de valores. Y es que no nos ponemos de acuerdo. Hay mucha agresividad en el ambiente. A la vista, los contratiempos, choques y violencia que nos trae la convivencia. Ahora bien, todos aspiramos a un modo deseable de vivir, deseamos que nuestro transcurrir en este enigmático y misterioso planeta Tierra sea lo más tranquilo posible y que discurra con un cierto grado de bienestar. Porque, aunque la felicidad es un proyecto privado y personal, solo podemos desarrollarla en sociedad, que es la que nos da protección, cultura, entretenimiento y trabajo.

Ahora bien, tal y como nos encontramos en estos momentos, necesitamos un cambio total de paradigma. Nos abrimos a un mundo nuevo y todas las personas tenemos nuestra parcela de responsabilidad. Nuestro pensamiento tiene que estar centrado en metas positivas. Gritando sin ton ni son no vamos a ninguna parte. He dicho gritando sin ton ni son. Lo cual no quiero decir que tenemos que creer y aguantar todo lo que quieren hacer con nosotros.

Nos abrimos a un mundo nuevo y todas las personas tenemos nuestra parcela de responsabilidad; nuestro pensamiento tiene que estar centrado en metas positivas

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Tenemos que exigir justicia, no clamar venganza. Van a ver la diferencia. Clamar venganza es muy negativo, es una creencia que debemos desterrar, porque es muy limitante. La venganza atrae a más venganza y así no salimos de la rueda de la desgracia. Sin embargo, pedir justicia es altamente positivo y necesario en nuestra sociedad. De hecho, si queremos salir del embrollo social en que estamos metidos, tenemos que llenar la mente con pensamientos de paz, felicidad, amor y buena disposición. Con estas ideas, las vibraciones que corren por el cuerpo e inundan todas las células de nuestro ser, son muy positivas y tranquilizantes y destruyen y neutralizan todos los pensamientos negativos, temeroso y enfermizos, que son el origen de nuestros problemas y enfermedades.

Y, por supuesto, tenemos que hacerlo con frecuencia hasta que se convierta en un hábito. No debemos olvidar que todas las acciones externas van a estar determinadas por las creencias. Por eso, todo lo que hagamos debe ser hecho con amor y buena disposición y siempre, señoras y señores gobernantes, para el beneficio de todos, absolutamente de todos. El respeto, la lealtad, honestidad, la prudencia y la responsabilidad son muy positivos. Sin embargo, el enchufismo, la chulería, la mentira, la corrupción, la incompetencia, son altamente negativos. Y, a la larga, ténganlo presente, con nefastas consecuencias, también para ustedes.

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