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Pedro de Silva.

Nueva fecha, ¿nueva política?

No era fácil para el secesionismo catalán el modo de reciclar el movimiento social derrotado el 1 de octubre de 2017, sin humillación ni desbandada (malas para todos), pero al fin parece haber sido avanzado por el president Pere Aragonés. La materia usada para el reciclaje se llama TIEMPO, y el objetivo de referéndum tiene un nuevo límite, 2030, fecha redonda que se hace coincidir con la posible celebración allí de los Juegos Olímpicos de Invierno. Si no hay marcha atrás todo empezaría a cuadrar, pues en el afán de independencia hay muchas cosas, pero destaca el de ser alguien en el mundo, y Barcelona tuvo su momento de gloria en las Olimpiadas de 1992. De aquí a 2030, mientras el secesionismo tratará de reforzar aún más los resortes de control social, España dispondría de tiempo para reconquistar al catalán dubitativo e idear un nuevo modo de inserción de Cataluña en el Estado.

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