Opinión

Volveremos, si sabemos

Sentimos la retirada de Occidente de Kabul como la de nuestros principios y modo de vida, y por eso provoca un dolor especial, que realimenta la compasión con quienes de forma directa la padecen. Los valores de Occidente se irán de allí para mucho tiempo, y solo volverán por contaminación económica y cultural, que es la vía natural por medio de la que una cultura de veras civilizada ha de aprender a expandirse.

De hecho una de las primeras prohibiciones de los talibanes (común a buena parte del islamismo más o menos fundamentalista) es la de la música, tal vez la religión abstracta más viva de Occidente. La imposición de los valores por la fuerza de las armas y a través de la guerra no debería ser ya propia de una cultura con vocación moral y ecuménica, porque la contradice. Así que deberíamos ver nuestra retirada de Kabul como una lección sobre dónde no meterse, y sobre todo cómo no hacerlo.

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