El último día del atletismo en los Juegos Olímpicos estuvo marcado por la final de 1500 masculino. La prueba fue todo lo opuesto a lo vivido en Río de Janeiro. En la capital carioca pudimos presenciar una final extremadamente lenta, pero en Tokio vivimos una final trepidante desde el metro uno. La victoria se la llevó Jakob Ingebrigtsen, una de las figuras del medio fondo mundial. El noruego de 20 años se marchó de Tokio con marca personal en una final olímpica, hizo récord olímpico (3:28,32) y derrotó a Timothy Cheruiyot, su gran rival.

El noruego pasó al keniano a falta 110 metros por recorrer y ya no miró para atrás. La prueba estuvo marcada por un ritmo frenético marcado primero por el propio atleta noruego y, a partir del 400 fue el campeón del mundo reinante, Cheuriyot, el que tomó el mando. Ingebrigtsen logró acabar el último 400 en 54.76 pero con la sensación de que tenía otra marcha más. Gjert Ingebrigtsen, su padre y entrenador, anunció una vez acabada la carrera que la intención de su hijo es atacar el récord del mundo de la distancia de El Guerrouj en fechas venideras.

Cheruiyot sufrió su cuarta derrota en los últimas últimas 25 carreras de 1500. Se tuvo que conformar con una plata (3:29.31). En una declaración posterior el atleta keniano se quejó de una molestia en el isquio. Lo cierto es la sensación que transmitió no fue la mejor ya en semifinales. Tercero fue Josh Kerr. El escocés estuvo a punto de dar una sorpresa mayúscula y colarse en la segunda posición. Adel Mechaal logró ser quinto con una marca 3:30.77. El estadounidense Cole Hocker, de 20 años, logró un récord personal de 3: 31.40 que le valió el sexto lugar. El campeón de la NCAA, y compañero de universidad de Carmela Cardama, se convierte en la gran revelación de este año en el 1.500 y un nombre a recordar en el futuro.

La jornada nos deparó la tercera medalla para Sifan Hassan que logró acabar estos Juegos Olímpicos con dos oros (5.000 y 10.000) y un bronce (1.500). En su última etapa logró alzarse con el oro en el 10.000. Nadie en la historia de los Juegos ha sido capaz de algo así.

Lo más parecido al logro de Sifan Hassan fue lo que consiguió Paavo Nurmi en los JJ.OO. de París 1924, inmortalizados en “Carros de Fuego”. Nurmi logró en esa ocasión 5 medallas de las cuales 3 medallas fueron en pruebas individuales (1.500, 5.000 y cross).

Países Bajos ha ganado dos medallas en atletismo desde Barcelona 1992; Hassan logró tres en unos mismos JJ.OO. Es decir logró más medallas ella sola en unos Juegos que toda su nación en 39 años.

En un guión digno de una película de Hollywood, la cinco veces olímpica Allyson Felix concluyó su ilustre carrera olímpica el sábado en Tokio impulsando a un equipo de relevos de 4x400m femenino de EE.UU, un auténtico “Dream Team”, a su séptimo oro consecutivo, consiguiendo su undécima medalla, logrando superar a Carl Lewis y consagrándose como la atleta más laureada de la historia olímpica.