Con la llegada de Pedro Sánchez se habla mucho de un socialismo progresivo. Progresistas, es la palabra que está de moda en la boca de los políticos del PSOE.

Parecía que el socialismo se había convertido en progresista por estar muy mal visto en Europa.

Los españoles estamos acostumbrados a luchar contra todas las corrientes políticas. Después de la dictadura y ahora en la democracia ese alarmismo que nos quieren meter en el cuerpo ya no produce el efecto deseado. Los españoles están curados de esa enfermedad politica.

¿Qué nos ha enseñado esta pandemia del COVID-19 ? Que los progresistas que esperaban una sociedad completamente nueva quedarán muy decepcionados.

Desde el año pasado nos damos cuenta que podemos hacer menos de lo que pensabamos y aquello que nos quedaba grande, ahora nos queda mucho más grande, a pesar de los ‘kiloscorona’.

Un nuevo virus muy contagioso, ya no se le podra llamar gripilla, esto es lo único que se ha aprendido. El desastre nos controla, las cenizas son visibles.

Esperamos no perder nuestro entusiasmo por la vida, nuestra arrogancia y nuestro ingenio, pero esto no es progresismo.

En este mundo en el que vivimos tenemos la responsabilidad de ser optimistas.