Lo más positivo que ha dejado Pablo Iglesias como legado político aparte de su partida es, cómo vivir como un rey criticando a la realeza y como un rico utilizando al pobre. La incoherencia es la suculenta herencia que este profesor universitario ha dejado a su partido y a sus votantes al explicarles en pocas pero productivas lecciones lo que ya sabían pero que nadie quiere reconocer en público y es que el ser humano de Podemos y los demás en general, en ocasiones ven buena vida y la persiguen salvaguardando su moral al tiempo que su cartera con medios que bordean la legalidad y desbordan la moralidad , pero claro, no es lo mismo hacerlo circulando a pie que a bordo de un escaño en el Congreso. Ahora encaja que cuando las cosas se pusieron feas en su vida privada con las amenazas y en la laboral con los palos electorales, haya mostrado tan poco empeño en defender a sus representados abandonando el barco a la primera adversidad que pudo utilizar como disculpa