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Carmen Martínez-Fortún

Falta de respeto

Como el miedo es libre, insidioso y obstinado, me libro de él con humor negro más testarudo que el canguelo, porque al fin y al cabo me voy a vacunar. Así que me troncho con los memes sobre la Astra, vacuna con nombre de satélite, y los reenvío a amigos y familiares con el iconito de cara contrita, con forma de calavera, con los ojos tapados, o mierdecilla de ojos redondos y sonrisa sardónica, según mi estado de ánimo, oscilante entre la seguridad absoluta y el asomo al abismo.

Algún día en algún concurso futuro de ¿Quién quiere ser millonario?, preguntarán mientras suena la musiquita de suspense: “¿Qué vacuna: AstraZeneca, Pfizer, Moderna o Janssen fue maldita y rechazada mayoritariamente por la población en la luctuosa pandemia de 2020?”. Por el momento, en nuestros móviles, el laboratorio llega a un acuerdo con quesos García Vaquero, porque si te vacunas con su marca podrás quedar curado o semicurado, o aparece una lista de recomendaciones de Sanidad en la que en enero es para mayores de 55, en febrero para menores de esa edad, en marzo entre 50 y 60, en abril se retira, a mitad de abril para menores de 55 y al final para mayores de 60, en mayo para hijos de padres separados, en junio para fans de Britney Spears, en julio para Rocío Carrasco y Carlota Corredera, y en agosto, de regalo con la revista “Hola”.

La martirizada población reacciona con TicToc y un vídeo de una piara de cerditos huyendo despavoridos ante el anuncio de que les van a vacunar con AstraZeneca, pues asediada por todo tipo de descriterios y con una sensación amarguísima de indefensión, solo la risa le salva. Así que, mientras espero a que me vacunen el lunes, tal vez en el Palacio de Congresos, pero puede que no, porque es una prueba piloto y que esté atenta al móvil porque igual me lo cambian porque me tocaba el viernes, pero ya no y a los compis que ya han vacunado no saben si los dejarán tal cual o les pincharán con otra, me revisto de aguante, no sin preguntarme cada segundo cómo estamos consintiendo día a día esta gigantesca Falta de Respeto. Con mayúsculas.

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