Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

José María de Loma.

Dolor de espalda

Me hace saber un buen amigo que tiene lumbago. Me da detalles. Me ataca entonces la hipocondria. Y un pinchazo. Empiezo a sentirme mal por la parte baja de la espalda. Ser hipocondriaco no significa que no estés enfermo. Es como lo de la paranoia: ser paranoico no significa que no te persigan. Me siento como si tuviera lumbago yo también. O sea, no me siento, me quedo de pie. El lumbago es el aviso de que nuestra arquitectura no es perfecta. Tal vez caminar erguidos no es para nosotros. Ya decía yo que no eran normales las ganas que tenía de seguir acostado.

La espalda es nuestra mejor cara para quien quiere apuñalarnos a traición. No hay imagen más poderosa de la derrota que un ángel aquejado de lumbago arrastrando las alas. Las mochilas nos convierten en ocasionales caracoles. El menú del caníbal lleva dos omoplatos y postre. Hay quien tiene hombros sobre los que nunca cae una responsabilidad. Ser poeta es saber describir su mano en tu espalda. Si inspeccionas la frontera de la espalda vas de culo. Me joroba comprar un camello. La espalda más sabia es la contraportada. Hay quien da palmadas en la espalda como si aplaudiera tu fracaso. El lumbago debería atacar solo a quien tiene pareja: nunca llegas con la crema a la zona que de verdad te duele. La espalda es la primera que percibe las injurias contra ti. El murmullo hace escala en la espalda antes de pasar a las entendederas. Entre la espalda y la pared. La esponja audaz siempre descubre un nuevo pliegue de tu espalda. El tirante es el tanga del hombro. Nunca en la vida tanta altura de miras como cuando subías a hombros de tu padre. Salir a hombros sin ser torero. Con las ensaladas siempre hago una faena de aliño. Tenemos tronco pero se complica lo de echar raíces. El problema no es arrimar el hombro, sino dónde será bien recibido. La capa es la mascarilla de la espalda. Escribir un libro, tener un hijo y comprar un chal. Más nos acusa de postura equivocada el adversario político que el médico. La melancolía es la lumbalgia de la memoria. El que avisa no es lumbago.

Compartir el artículo

stats