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Pedro de Silva.

Fieramente humanos aún

¿Tiene sentido y proporción el enorme despliegue de medios durante largo tiempo, y la asunción de importantes riesgos, hasta dar con el cuerpo del operario sepultado por un alud en Asturias? Una situación parecida a la del vertedero de Zaldibar, en Euskadi. Son dilemas en los que la respuesta no se puede dar en términos económicos, ni siquiera de ponderación de riesgos. La desproporción entre los medios y lo que se puede lograr con ellos resulta tan manifiesta que solo se explica recurriendo a mandatos míticos o religiosos, aquellos que desde Antígona sitúan por delante del sentido de la medida el derecho de una familia al cuerpo de uno de los suyos. En el fondo esos inexplicables desmedimientos en torno a la muerte que alberga nuestra mente, sede final del ethos, son los que nos hacen humanos todavía. Si perdiéramos esos componentes enigmáticos iríamos dejando de serlo.

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