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Santiago Lago Peñas.

Clarificando el escenario económico

Estamos en un escenario económico complejo. Muy complejo. La incertidumbre y la volatilidad son máximos, de tal manera que resulta muy difícil saber qué es lo que va a ocurrir dentro de un mes. En una situación así, lo único razonable es dibujar escenarios. Escenarios que dependen, de forma fundamental, de la dinámica de la pandemia; de la llegada, eficacia y aplicación de las vacunas. Pero también de nuestro propio comportamiento. En los dos próximos trimestres, la única manera de tener bajo control la incidencia del virus es respetar de forma escrupulosa las normas y las medidas que dictan nuestros responsables sanitarios.

Asumamos pues, que las restricciones son inevitables. La alternativa sería volver a un confinamiento duro, como el que sufrimos en marzo y abril. Algo a evitar a toda costa, Por sus catastróficos efectos económicos, pero también por su incidencia sobre la educación de nuestros jóvenes, y la salud física y mental de todos nosotros. Un confinamiento en noviembre y diciembre como el de la primavera pasada nos llevaría a una caída del PIB gallego cercana al -20% en el conjunto del año: es difícil hacerse una idea de las consecuencias.

Al contrario, si con las medidas que estamos tomando nos llega para reconducir los casos activos de COVID-19 hacia los 4.000 de septiembre y la primar quincena de octubre desde los actuales 10.000, la caída del PIB en Galicia puede finalmente situarse alrededor del 10% en Galicia y no penalizar ya el arranque del 2021. Es una meta realista y alcanzable. Depende de que interioricemos que estamos obligados a cambiar de hábitos, aunque no tengamos a la policía mirando.

Lo anterior nos obliga a seguir apoyando a las ramas productivas más afectadas, que, en esencia, coinciden con las que identificamos ya en un primer momento, en el primer confinamiento. ERTEs y ayudas a autónomos, moratoria de créditos… Este es el camino, pero puede no ser suficiente. Creo que toca hacer un análisis urgente de todas las posibles medidas a aplicar de forma inmediata para escoger las mejores entre ellas.

Y lo anterior nos obliga también a ser muy ambiciosos en la puesta en marcha de proyectos tractores, tengan o no financiación europea. Lo importante es que sean buenos y que generen, de forma directa y a corto plazo, valor añadido y empleo: los buenos planes de negocio siempre encuentran financiación. Tenemos que aprovechar la crisis como una oportunidad para “resetear” y aprovechar las oportunidades dormidas de Galicia.

*Director de GEN (UVigo) y del Foro Económico de Galicia

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