En la Historia de las Rías Baixas, como en el resto del mundo, hay protagonistas relevantes que desencadenaron acontecimientos fundamentales para la humanidad. A menudo la huella de estos personajes ha sido secuestrada en algunos países por donde existen indicios de su presencia. Tal es el caso de Cristóbal Colón, cuyo origen todavía está subordinado a la evidente apropiación de Génova, puerto de paso de nuestro personaje, con la reescritura de la vida del descubridor de las Américas. Aunque el antropónimo “Colón” solo está registrado en los documentos oficiales de las Rías Baixas, sigue difundido el origen genovés de Cristoforo Colombo (!) como el de una criatura que espera a que la ciencia muestre las instrucciones genéticas y el origen del personaje.

Científicos de la Universidad de Granada, Portugal e Italia desarrollarán las pruebas de ADN definitivas para determinar el origen de Cristóbal Colón. El catedrático de la Universidad de Granada, José Antonio Lorente, exhumó los restos de Cristóbal Colón y de su hijo Hernando Colón, custodiados por la Catedral de Sevilla, a la vez que se analizaron los huesos del hermano menor, Diego Colón, ubicados en la Cartuja de Sevilla. Ahora llegó el momento de ampliar estas investigaciones genéticas definitivas por científicos de aquellos tres países, que permitirán conocer el origen de Colón. Hasta entonces la letra de imprenta era fácil de reinventar a lo largo de siglos por la escritura interesada de la historia, pero hoy la información del ADN ya es imposible de contradecir.

El cronista Alonso Pinzón ya había recogido en su diario que el estilo de navegación de Colón era propio de marinos gallegos y que muchos de los lugares bautizados en el Descubrimiento constituyen una coincidencia con 200 localidades de las Rías Baixas. No es la primera vez que Faro de Vigo hace referencia a las investigaciones que cuestionan la identidad de Colón, pero hay que recordar también las investigaciones que vinculan la personalidad de Cristóbal Colón con su posible doble identidad: el alter ego del conde Pedro Madruga, conquistador de Vigo. Según documentación del Archivo de Simancas, el mismo día que los Reyes Católicos reciben a este noble gallego “reciben” también a Colón. Y a partir de aquí el noble Pedro Álvarez de Soutomaior desaparece en extrañas circunstancias, sin dejar rastro. Al poco tiempo marinos expertos de las rías de Vigo, Arousa y Pontevedra embarcan con Cristóbal Colón en Palos de la Frontera (Huelva) con orden de los Reyes Católicos, en su primera expedición a las Indias, a bordo de la carabela Sta. María, “la Gallega”.

La versión oficial de un acontecimiento histórico muchas veces es diferente a la historia real, porque el tiempo es enemigo de la identidad, lo que justifica que historiadores como García de la Riega y Alfonso Philippot defiendan la galleguidad del descubridor de América, junto a otras investigaciones sobre el alter ego de Colón con el Conde de Caminha, como Ángel Carracelas. En semejante tesitura histórica se hace necesario recuperar las señas de identidad de Colón con la ayuda de la verdad genética, sin que esa historia vuelva a significar una proyección de la política del presente sobre el pasado.

En mayo de 2021, coincidiendo con el 515 aniversario de la muerte de Cristóbal Colón, conoceremos si la identidad feudal de Pedro Madruga quedaba obsoleta y construyó una nueva identidad, acorde con la real modernidad, para cambiar el mundo.

*Miembro del Instituto de Estudios Vigueses