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Afrontando el Covid-19: control de aerosoles

Científicos de todo el mundo siguen investigando para conocer mejor el virus que causa el Covid-19, y así conseguir que la humanidad se defienda mejor. En plena segunda ola, cuando han vuelto a multiplicarse el número de contagios y se alcanzan cifras muy preocupantes, finalmente se acepta y se divulga que los aerosoles son otro importante factor de contagio. Ahora en octubre. Ya desde marzo, el Dr. Mayol, del Hospital Clínico de la Univ. Complutense, Dr. J. L. Jiménez, Univ. De Colorado, P. Fuente, Dr. C. Carballo, Dr. F. Gaona, y el conjunto de especialistas que suele invitar Iker Jiménez en sus programas de #MilenioLive y #LaEstirpedelosLibres, vienen afirmando del peligro de contagios por aerosoles, gotitas minúsculas que al expulsar el aire quedan flotando horas, y portando coronavirus de las personas infectadas. Toda la gente que lleva sin ajustar la mascarilla a la nariz y por los laterales, se puede contagiar.

Es evidente que después de ocho meses con esta gran amenaza, que aún no cuenta con una vacuna, la incertidumbre y el agotamiento generan fobias, estrés, depresiones, disfunciones emocionales y gran descentramiento personal. La salud mental forma parte de la salud, y con este panorama es natural el enfado, la desesperanza; las emociones negativas emergen y perjudican. En conjunto, el estrés y el miedo, crecen y afectan muchísimo a la salud física, por ello impacta gravemente en los grupos de población más vulnerables, como son todas las personas que previamente tenían una fragilidad psicológica, enfermedades crónicas y edades más avanzadas. Y como la persona en conjunto es un sistema que se retroalimenta, con más estrés y más preocupación, afectará impactando de forma más perjudicial el virus en caso de contagio.

A día de hoy se demuestra que la responsabilidad individual es la mejor opción para protegerse. Aplicar la inteligencia es un gran protector. El conocimiento, estar focalizados y no bajar la guardia, poner interés y voluntad en los comportamientos y rutinas, son esenciales. Ventilación, distancias, mascarillas, desinfección, tienen que ser una rutina permanente. La vida es una prioridad, este virus es mortal, un millón trescientas mil personas fallecidas lo demuestra (más aún, sin identificar). Su gran poder de contagio no es una broma.

Mantener un estado personal de afrontamiento es lo mejor que cada uno puede hacer. Actuar conscientes con jerarquía de prioridades es la primera protección, así como mantener el sistema inmune fuerte, cuidando las horas de sueño y el descanso, incluir diariamente en la alimentación verduras y frutas, hacer deporte, no dejarse invadir por emociones negativas que disminuyen las defensas, además de evitar un exceso de noticias negativas. Frecuentar relaciones sociales con familiares, compañeros y amigos por las redes sociales y el teléfono. Y especialmente mantenerse informado contrastando las noticias, explorando diversas fuentes. Investigar la ciencia y los avances, con las vacunas que están progresando favorablemente, y los medicamentos que van dando resultado como el Aplidin (PharmaMar) también es muy motivador para mantenerse en proceso de autocuidados.

(*) Psicóloga

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