La obra que estrenó "Teatro de Ningures" este viernes en el Monte do Facho sorprendió por su originalidad. Pero se puede decir que los actores lo hicieron tan bien que incluso engañaron a algún vecino, que pensó que lo que ocurría era real e intervino en las acciones de la obra en varias ocasiones. Después de comentarle a los actores que la zona antes contaba con muchas fincas agrícolas de maíz y cebollas, trató de advertirles de que se dejaban ropa tendida. No se le puede negar buena voluntad al espontáneo, que incluso animó a los protagonistas a buscar bien por el entorno las cabras de la cooperativa que usa terrenos comunales. Es normal la confusión, no en vano ¿quién se espera una obra al aire libre y sin telón ni nada?